Sábado, diciembre 10, 2016

"EL MISIONERO MÁS GRANDE DE TODOS LOS TIEMPOS"

 

Su origen.

San Lucas señala que Pablo habría nacido en Tarso (Hch 22,3). Sus padres emigraron en esta ciudad, quizás deportados por los romanos. Una vez liberados, recibieron la ciudadanía que transmitieron a Pablo (Hch 25,11-12). Sabemos también que tenía una hermana y un sobrino (Hch 23,16). Pablo crece en la ciudad de Tarso (Hch 9,11,30; 11,25; 21,39; 22,3), capital de Cecilia, actualmente en Turquía.

 

Esta ciudad era grande y rica. Ubicada sobre una de los caminos más frecuentados del mundo antiguo, la puerta hacia el Asia menor, era muy renombrada por la calidad de sus linos. Ésta podría ser una de las razones por la cual Pablo aprendió a construir tiendas. Tarso tenía una administración propia, con sus magistrados elegidos y su moneda. La presencia hebraica durante todo el primer siglo d.c. está bien certificada. La ciudad se opone a Casio, asesino de Julio Cesar, en el 66 a.C. Marco Antonio la recompensará haciendo de Tarso una ciudad libre y no sometida a los impuestos.

Esta ciudad también es muy conocida como un centro importante para la educación y la filosofía. Strabone, en su Geografía (14.5.14), subraya que, por la educación, Tarso supera a Atenas, Alejandría y cualquier otro lugar. Subraya la excelencia de sus escuelas de retórica. Los filósofos estóicos la habían hecho su demora predilecta, y no era raro cruzar uno de ellos que exponía por la calle su doctrina. San Pablo recibe esta cultura en su educación. Sus cartas, a menudo, están construídas con la ayuda de lugares comunes, de argumentos extraídos de la cultura filosófica y dramática de su tiempo.

Los elementos más seguros de la biografía de Pablo son su encuentro con Cristo alrededor del año 32 y la prisión en Roma en el 60-62. Habría sido martirizado en Roma entre el 63 y el 67. Algunos puntos es imposible determinarlos con precisión, por ejemplo el número de viajes realizados. Las hipótesis varían entre 2 y 4, pero 3 abona la hipótesis mas verosímil. Las grandes etapas de su vida son su formación en Jerusalén en el Gamaliel (Hch 22,3), la persecución de los cristianos en los años siguientes, su encuentro con Cristo en el camino de Damasco al inicio de los años 30, el encuentro con los apóstoles en Jerusalén y la misión hacia los paganos, su muerte en Roma.

 

EL HEBREO PABLO

Pablo habla de sí en varias ocasiones, permitiéndonos comprender quien era. Nos da noticias importantes en Fil 3,5-6: “Circuncidado el octavo día; del linaje de Israel; de la tribu de Benjamín; hebreo e hijo de hebreos; en cuanto a la Ley, fariseo”. Ha sido circuncidado el octavo día. Esto testifica la excelencia de su origen: Pablo ha sido circuncidado dentro de los límites establecidos por la ley de Moisés en Lev 12,3. “Israelita” es una expresión técnica que subraya la pertenencia religiosa. “De la tríbu de Benjamín”. Esta pertenencia es fuente de honor en el judaísmo por diferentes razones. Benjamín es hijo de Raquel, la mujer preferida de Jacob, el único nacido en Tierra Prometida (Gen 35,16-18). Esta tribu ha dado el primer rey a Israel (1S 9,1-2) y ha permanecido fiel a la dinastía de David (I R 12,21). Junto a la tribu de Juda, es el primer grupo en reconstruir el templo luego el exilio (Esd 4,1). Por lo tanto era un honor pertenecer a la misma tribu. “Hebreo de hebreos”, es decir de una familia que hoy llamaríamos “practicante”, que observa la ley de Moisés y habla arameo. De este modo, estos versos nos muestran un hebreo perfecto.

Pablo se presenta también como fariseo. Estos eran conocidos por su apego a la ley de Moisés, pero también a la ley oral. Esta ley oral será puesta por escrito desde el segundo siglo y será reconocida como Talmud. Flavio Josefo, un histórico hebreo al servicio de los Romanos, escribió: “Los fariseos han impuesto al pueblo muchas leyes de la tradición de los padres que no han escrito en la ley de Moisés” (Antiquités Juives, 13.297). Encontramos esta idea epistolar del Apóstol cuando afirma ser un fanático “en defender las tradiciones de los padres” (Gal 1,14). Las leyes relativas a la alimentación, la cashroute, tenían para ellos un sentido importante. Definen simbólicamente el pueblo elegido como separado del resto de la humanidad. La nueva fe, en el interior del mismo judaísmo, ponía completamente en causa esta distinción. Esto era inaceptable para un fariseo convencido como Pablo. Negar esta ley y afirmar que la salvación era abierta a todos quería decir poner Israel en peligro de muerte.

De todos modos, esta descripción no tiene que hacernos pensar a un hombre cerrado en su cultura religiosa. Hemos visto en qué contexto Pablo había crecido en Tarso. La lectura de las epístolas de Pablo nos confirma que  está formado no sólo en la Sinagoga, sino también en un ambiente griego. Su conocimiento de la retórica griega y de las menciones o las referencias a los autores clásicos muestran que ha estudiado estos argumentos al menos hasta la edad de 13-14 años. Fue a Jerusalén para estudiar la tradición de sus padres en el Gamaliel. Los mismos rabinos, en aquella época, no dudaban en hacer leer a sus estudiantes los autores griegos. Por lo tanto, el universo cultural e intelectual de Pablo es muy amplio.