A Jesús le sigue bastante gente.
Las necesidades son muchas, tenemos entre los que le buscan y siguen enfermos, pobres, pecadores. Hambrientos, marginados, viudas y otros tantos que buscan ser sanados, liberados, saciados. Jesús se compadece de toda esta gente y les dedica tiempo y los sana, los escucha, los conforta y además, con lo poco que logra conseguir, los alimenta. Ese poco es lo que los discípulos ponen en las manos del maestro; el poco que es todo lo que Jesús necesita para saciar a la multitud.
Nuestro poco, en las manos de Dios es todo y con nuestro poco Jesús puede saciar a multitudes.
Jesús con su obrar demuestra que obra con el poder de Dios, que nada hay imposible para Dios y que su compasión desborda nuestro entendimiento.
Jesús pide a los discípulos que ellos den de comer a la multitud que llega, que le busca, que le sigue. La tendencia es a desentendernos de los problemas de los demás. Ellos son los que no tienen comida y el poco nuestro no alcanza. Lo mejor es que vayan y regresen. Esa no es la dinámica de Dios que se compadece. Todos podemos hacer algo por los demás, aunque parezca imposible; todos podemos colaborar con los milagros con los que Dios quiere hacer por la humanidad. Dar todo lo que tenemos, aunque sea poco y ponerlo en las manos de Dios es lo que hace posible que una multitud se sacie y que además sobre para los que seguramente llegarán.
Jesús es alimento que se comparte y que sacia.
El Evangelio de este domingo se convierte en una invitación a la generosidad y a la compasión, cuando hay amor podemos hacer todo, así sea poco, por los demás. De nuestra generosidad Dios hace grandes milagros. El pan que se comparte con los demás se convierte en el pan con el que Dios alimenta. Pongamos lo que somos y lo que tenemos en las manos de Dios, acojamos con gusto y sobre todo con amor a las personas que nos buscan; procuremos jamás desentendernos de los problemas que tienen los demás. Podemos ayudar, podemos hacer algo. Estamos para darnos.
Con mi bendición:
P. Jaime Alberto Palacio González, ocd.
Lo más leído: Las 20 oraciones destacadas en www.oblatos.com
3. 15 minutos en compañía de Jesús sacramentado
4. Oración de una mujer por la salud de su esposo
7. Oración para antes de leer la biblia
8. Oración para antes de un viaje
9. Oración por los padres difuntos
11. Nueve domingos al divino niño Jesús
16. Oración antes de la confesión
18. Oración para antes de tomar una decisión
19. Ave María en varios idiomas
20. Coronilla de la divina misericordia

Fuente: P. Jaime Palacio
Más reflexiones del Padre Jaime Alberto Palacio González, ocd
