Sábado, diciembre 10, 2016

UN DÍA CAMINABAN DOS AMIGOS A EMAÚS

UN DÍA CAMINABAN DOS AMIGOS A EMAÚS

 

Un día caminaban dos amigos a Emaús.

Un día caminaban dos amigos a Emaús.
Lloraban su tristeza por la muerte de Jesús.
Lloraban su tristeza por la muerte de Jesús.

De pronto en el camino,
una sombra se acercó.
La noche de su pena
con su luz se iluminó.

De pronto en el camino,
una sombra se acercó.
La noche de su pena
con su luz se iluminó.

Morir tiene sentido, como el grano que al caer.
Morir tiene sentido, como el grano que al caer.
Se muere la semilla para luego florecer.
Se muere la semilla para luego florecer.

Jesús murió clavado
en el madero de la cruz.
Su muerte nos da vida
y la noche se hace luz.

Jesús murió clavado
en el madero de la cruz.
Su muerte nos da vida
y la noche se hace luz.

El grano se hace espiga, la semilla se hace flor.
El grano se hace espiga, la semilla se hace flor.
La muerte engendra vida en la victoria del Señor.
La muerte engendra vida en la victoria del Señor.

Ya puedo hallar sentido
a nuestra muerte y al dolor.
Jesús nos ha asumido
en el calvario redentor.

Ya puedo hallar sentido
a nuestra muerte y al dolor.
Jesús nos ha asumido
en el calvario redentor.

Nosotros caminando, caminando hacia Emaús.
Nosotros caminando, caminando hacia Emaús.
Debemos invitar a nuestro amigo que es Jesús.
Debemos invitar a nuestro amigo que es Jesús.

Queremos que te quedes,
no te vayas por favor.
El mundo está muy triste
y necesita de tu amor.

Queremos que te quedes,
no te vayas por favor.
El mundo está muy triste
y necesita de tu amor.

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Salmo 92

1 Bueno es dar gracias a Yahveh, y salmodiar a tu nombre, Altísimo,
2 publicar tu amor por la mañana, y tu lealtad por las noches,
3 Al son del arpa de diez cuerdas y la lira, con un susurro de cítara.

4 Pues con tus hechos, Yahveh, me regocijas, ante las obras de tus manos grito:
5 «¡Qué grandes son tus obras, Yahveh, qué hondos tus pensamientos!»
6 El hombre estúpido no entiende, el insensato no comprende estas cosas.

7 Si brotan como hierba los impíos, si florecen todos los agentes de mal, es para ser destruidos por siempre;
8 Más tú, Yahveh, eres excelso por los siglos.
9 Mira cómo tus enemigos perecen, se dispersan todos los agentes de mal.
10 Pero tú alzas mi frente como la del búfalo, derramas sobre mí aceite nuevo;
11 Mi ojo desafía a los que me acechaban, mi oído escucha a los malvados.
12 Florece el justo como la palmera, crece como un cedro del Líbano.
13 Plantados en la Casa de Yahveh, dan flores en los atrios del Dios nuestro.
14 Todavía en la vejez producen fruto, se mantienen frescos y lozanos,
15 Para anunciar lo recto que es Yahveh: mi Roca, no hay falsedad en él.

Salmo 95

1 Venid, cantemos gozosos a Yahveh, aclamemos a la Roca de nuestra salvación;
2 con acciones de gracias vayamos ante él, aclamémosle con salmos.
3 Porque es Yahveh un Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses;
4 en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes;
5 suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos formaron.
6 Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahveh que nos ha hecho!
7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su mano.

Salmo 150

1 Alabad a Dios en su santuario, alabadle en el firmamento de su fuerza,
2 Alabadle por sus grandes hazañas, alabadle por su inmensa grandeza.
3 Alabadle con clangor de cuerno, alabadle con arpa y con cítara,
4 alabadle con tamboril y danza, alabadle con laúd y flauta,
5 Alabadle con címbalos sonoros, alabadle con címbalos de aclamación.
6 ¡Todo cuanto respira alabe a Yahveh! ¡Aleluya!.

UN DÍA CAMINABAN DOS AMIGOS A EMAÚS

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