Sábado, diciembre 10, 2016

ES MUY POCO

ES MUY POCO

Un día de bodas el vino faltó,
imposible poderlo comprar,
que bello el milagro que hiciste, Señor,
con el agua de aquel manantial.
Colmaste hasta el borde del vino mejor
las tinajas que pude llenar,
yo puse mi esfuerzo, yo puse mi afán,
Tú pusiste, Jesús, lo demás.

Es muy poco, señor, lo que vengo a traer,
es muy poco lo que puedo dar.
mi trabajo es el agua que quiero ofrecer
Tu ya pones Señor lo demás

es muy poco, señor, lo que vengo a traer,
es muy poco lo que puedo dar.
en tus manos divinas lo vengo a poner,
tú ya pones, señor, lo demás.

La gente con hambre sentada esperó
en el prado que baja hasta el mar,
con cuanto tenía a Ti se acercó
un muchacho que quiso ayudar.
Tu mano en su frente feliz descansó
en sus ojos tu dulce mirar,
él puso sus peces, el puso su pan,
Tú pusiste, Jesús, lo demás.

Es muy poco, señor, lo que vengo a traer,
es muy poco lo que puedo dar.
mi trabajo es el agua que quiero ofrecer
Tu ya pones Señor lo demás

es muy poco, señor, lo que vengo a traer,
es muy poco lo que puedo dar.
en tus manos divinas lo vengo a poner,
tú ya pones, señor, lo demás.

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Salmo 92

1 Bueno es dar gracias a Yahveh, y salmodiar a tu nombre, Altísimo,
2 publicar tu amor por la mañana, y tu lealtad por las noches,
3 Al son del arpa de diez cuerdas y la lira, con un susurro de cítara.

4 Pues con tus hechos, Yahveh, me regocijas, ante las obras de tus manos grito:
5 «¡Qué grandes son tus obras, Yahveh, qué hondos tus pensamientos!»
6 El hombre estúpido no entiende, el insensato no comprende estas cosas.

7 Si brotan como hierba los impíos, si florecen todos los agentes de mal, es para ser destruidos por siempre;
8 Más tú, Yahveh, eres excelso por los siglos.
9 Mira cómo tus enemigos perecen, se dispersan todos los agentes de mal.
10 Pero tú alzas mi frente como la del búfalo, derramas sobre mí aceite nuevo;
11 Mi ojo desafía a los que me acechaban, mi oído escucha a los malvados.
12 Florece el justo como la palmera, crece como un cedro del Líbano.
13 Plantados en la Casa de Yahveh, dan flores en los atrios del Dios nuestro.
14 Todavía en la vejez producen fruto, se mantienen frescos y lozanos,
15 Para anunciar lo recto que es Yahveh: mi Roca, no hay falsedad en él.

Salmo 95

1 Venid, cantemos gozosos a Yahveh, aclamemos a la Roca de nuestra salvación;
2 con acciones de gracias vayamos ante él, aclamémosle con salmos.
3 Porque es Yahveh un Dios grande, Rey grande sobre todos los dioses;
4 en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes;
5 suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos formaron.
6 Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahveh que nos ha hecho!
7 Porque él es nuestro Dios, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su mano.

Salmo 150

1 Alabad a Dios en su santuario, alabadle en el firmamento de su fuerza,
2 Alabadle por sus grandes hazañas, alabadle por su inmensa grandeza.
3 Alabadle con clangor de cuerno, alabadle con arpa y con cítara,
4 alabadle con tamboril y danza, alabadle con laúd y flauta,
5 Alabadle con címbalos sonoros, alabadle con címbalos de aclamación.
6 ¡Todo cuanto respira alabe a Yahveh! ¡Aleluya!.

ES MUY POCO

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