REFLEXIÓN PARA EL 25 DE JUNIO DESCANSA Y VIVE MÁS EFECTIVAMENTE Un trabajo intelectual fuerte demanda mucha dedicación y provoca agotamiento. Si ésta es tu  situación, dedica siete minutos a media mañana, y otros siete a media tarde, para que hagas un vacío mental, en completo reposo; y así te librarás de un posible infarto […]
">
Misioneros Oblatos o.cc.ss
domingo, noviembre 18, 2018

REFLEXIÓN PARA EL 25 DE JUNIO

REFLEXIÓN PARA EL 25 DE JUNIO

DESCANSA Y VIVE MÁS EFECTIVAMENTE
Un trabajo intelectual fuerte demanda mucha dedicación y provoca agotamiento.
Si ésta es tu  situación, dedica siete minutos a media mañana, y otros siete a media tarde, para que hagas un vacío mental, en completo reposo; y así te librarás de un posible infarto o de una fatiga mental agotadora, y te harás mas eficiente.
Los fines de semana han de ser obligados periodos de reposo que dedicarás al aire libre y a procurarte un ambiente sereno contemplando la naturaleza y admirando su belleza.
Si te riges por las normas de la higiene mental, vivirás armoniosamente y  serás más efectivo en tu trabajo.
Tiberio López Fernández

 

EPÍSTOLA DE SANTIAGO

REFLEXIÓN PARA EL 25 DE JUNIO

 

CAPÍTULO  3

CAPÍTULO 3, 1-3

 No os hagáis maestros muchos de vosotros, hermanos míos, sabiendo que nosotros tendremos un juicio más severo,
pues todos caemos muchas veces. Si alguno no cae hablando, es un hombre perfecto, capaz de poner freno a todo su cuerpo.
Si ponemos a los caballos frenos en la boca para que nos obedezcan, dirigimos así todo su cuerpo.

CAPÍTULO 3, 4-6

Mirad también las naves: aunque sean grandes y vientos impetuosos las empujen, son dirigidas por un pequeño timón adonde la voluntad del piloto quiere.
Así también la lengua es un miembro pequeño y puede gloriarse de grandes cosas. Mirad qué pequeño fuego abrasa un bosque tan grande.
Y la lengua es fuego, es un mundo de iniquidad; la lengua, que es uno de nuestros miembros, contamina todo el cuerpo y, encendida por la gehenna, prende fuego a la rueda de la vida desde sus comienzos.

CAPÍTULO 3, 7-10

Toda clase de fieras, aves, reptiles y animales marinos pueden ser domados y de hecho han sido domados por el hombre;
en cambio ningún hombre ha podido domar la lengua; es un mal turbulento; está llena de veneno mortífero.
Con ella bendecimos al Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, hechos a imagen de Dios;
de una misma boca proceden la bendición y la maldición. Esto, hermanos míos, no debe ser así.

CAPÍTULO 3, 11-18

11     ¿Acaso la fuente mana por el mismo caño agua dulce y amarga?
12     ¿Acaso, hermanos míos, puede la higuera producir aceitunas y la vid higos? Tampoco el agua salada puede producir agua dulce.
13     ¿Hay entre vosotros quien tenga sabiduría o experiencia? Que muestre por su buena conducta las obras hechas con la dulzura de la sabiduría.
14     Pero si tenéis en vuestro corazón amarga envidia y espíritu de contienda, no os jactéis ni mintáis contra la verdad.
15     Tal sabiduría no desciende de lo alto, sino que es terrena, natural, demoníaca.

16     Pues donde existen envidias y espíritu de contienda, allí hay desconcierto y toda clase de maldad.
17     En cambio la sabiduría que viene de lo alto es, en primer lugar, pura, además pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía.
18     Frutos de justicia se siembran en la paz para los que procuran la paz.

REFLEXIÓN PARA EL 11 DE JUNIO

Santa Sede

Más reflexiones de Junio

REFLEXIÓN PARA EL 25 DE JUNIO