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jueves, octubre 22, 2020

PARA ESTA SEMANA JUNIO 21 DE 2020

PARA ESTA SEMANA JUNIO 21 DE 2020

Tenemos un lugar en el corazón de Dios.
Mis queridos amigos de santa Teresita, de san José, del Carmen de La Habana, del Carmelo de Quito, Carmelitas Cúcuta y de tantas partes del mundo. Reciban mi saludo cargado de bendiciones para la semana que comenzamos. Que sea Jesús nuestra fortaleza en la entrega del amor que hacemos día a día de manera especial a las personas que amamos y con las que compartimos.

Este domingo nos encontramos con el texto de Mateo 10, 26-33 que nos habla de que la vida es una y se nos invita a vivirla de manera transparente, a dar todo lo bueno que hay en el corazón y hacer de los demás mis hermanos a los que con amor sirvo, perdono y acompaño en las tribulaciones propias que el día a día nos va presentando. Vista la vida así pienso que podemos entender cuál es la misión que tenemos y en qué consiste la voluntad de Dios que nos ha hecho por amor y para el amor, que nos ha puesto como faro de luz y que nos llena de fuerza para que podamos caminar, a pesar de las tribulaciones, con paz sin perder nunca los valores ni amor a los demás.

El mundo necesita de nosotros los cristianos, necesita de nuestro amor misericordioso, de nuestra generosidad, de nuestra alegría.

El mundo necesita cada vez más de Dios y de discípulos que vayan por el mundo o que estando en el mundo no pierdan el sabor ni se oculten siendo luz. Nuestra vida es una y es eterna por eso Jesús nos invita a no tener miedo. Vayamos con seguridad, seamos valientes a la hora de ser o de dar testimonio. Dios es el dueño de la vida, esa que Él mismo nos dio para gastarla en bien de los demás.

Jesús nos conoce y nos invita a salir, tenemos una misión y no debe ser opacada por los miedos. El anuncio del Reino es lo más importante; Jesús debe ser conocido y amado. Jesús es don de Dios para el mundo, salvación para la humanidad, plenitud de amor para cada uno. No pensemos que nuestra vida acabará en el martirio cada que damos testimonio, pero no se descarta que esto puede ocurrir, es de ahí que Jesús nos invita a no temer.

Solo Dios es dueño de la vida, de nuestra eternidad y aunque podamos morir lo que aquí es puerta de eternidad.

Los que matan el cuerpo solo pueden matar el cuerpo, la vida en la tierra es temporal; nosotros debemos cuidar el principio eterno, el Espíritu de verdad que nos invade y que nos motiva a darnos hasta el final sea cual sea la manera o forma. Cuidarnos del pecado que mata nuestra interioridad, quita la paz y termina alejándonos de Jesús que es la vida eterna.

El amor que Dios nos tiene garantiza nuestra salvación y eternidad. Nuestra vida está en las manos de Dios y Él es bueno, providente. Por todo esto no tenemos por qué temer. Estamos en el corazón mismo del amor. Más allá de esta vida está la eternidad, más allá del cuerpo está el alma, ese principio de vida que nos hace imagen y semejanza, el lugar de la verdad en el que Dios se encuentra. No tengamos miedo de que Dios está con nosotros y nos llama a la resurrección en su Hijo Jesús. En Dios toda persona es valiosa y toda vida es una tarea, una misión. Tomemos la decisión por Dios, por la verdad, por el Reino.

Con mi bendición:

P. Jaime Alberto Palacio González, ocd.

Fuente: http://ow.ly/M5Ce50Adzmz

PARA ESTA SEMANA JUNIO 21 DE 2020

PARA ESTA SEMANA JUNIO 21 DE 2020