Sábado, diciembre 10, 2016

PARA ESTA SEMANA: JULIO 22 DE 2013.

Entre todo lo bueno…Dios sigue siendo lo mejor.

Mis queridos amigos de santa Teresita, de san José, del Carmen de La Habana y de tantas partes del mundo. Mi saludo con los mejores deseos de paz y bien para la semana que comienza. Semana de acogida, de escucha y de servicio a los demás al estilo de Marta y María, esas dos hermanas que acogen al Señor Jesús en su casa y le muestran el afecto y cariño con el servicio y la escucha de la Palabra.

Jesús es quien inspira la entrega en el servicio y tiene mucho que enseñarnos a través de su Palabra que es Pan de vida eterna. Esta semana deberíamos sacar un tiempo para escuchar al maestro, para volver sobre su Palabra, sobre el Evangelio, sentarnos a sus pies y gozarnos con la Palabra de Dios que es fe, promesa, esperanza, alegría, liberación y sanación.

Pero también deberíamos, a la par que escuchamos al maestro y nos alimentamos de su doctrina, ponernos al servicio de los demás. Muchas personas también, como Jesús, están necesitando sentirse acogidas en la casa; ser escuchadas y sentir que también son importantes y por eso nos podríamos proponer servirles con cariño. Personas que a lo mejor están muy cerca, tan cerca, que ya ni les ves; tan cerca que te acostumbraste tanto a su presencia que ya ni les escuchas; personas que por estar ahí tan cerca de ti ya ni les prestas atención, dejaste de abrazar y de mostrar que eres un ser de luz, de amor.

Un semana para estar un poco más con el Maestro. Es realmente importante saber escoger lo mejor y entre tantas cosas buenas lo mejor siempre será lo de Dios, su enseñanza y su amor.

Volver a la Palabra. Sentarnos y conversar con él. Hablarle de lo cotidiano de la vida, de lo que nos alegra y entristece. Contarle de los amigos, de la familia; poner bajo su sombra a los enfermos; a sus pies a los pecadores para que les perdone y tenga misericordia, y luego… salir a trabajar, a dar lo que Dios nos pide que entreguemos.

Levantarnos de la oración y ponernos al servicio de Jesús que está en la calle, que tiene hambre, sed. Que está desnudo o en la cárcel; que es un emigrante de la violencia; una viuda que ha perdido a su único hijo. Levantarnos y caminar sanando, llegar a la casa lleno de paz, invitar a la conversión a los que se han alejado.

Llenar el trabajo de amor, de paz y de alegría. Que todo el mundo sepa que estuviste con Jesús, que te sentaste a sus pies, que fuiste escuchado, pero también que sepas que Jesús se sienta y necesita, para esta gran obra que es el Reino de Dios, tu agua para calmar la sed, tus peces y panes para alimentar a la multitud. Necesita que vayas a anunciar con la vida y con la palabra el Evangelio. Que seas para los demás buena noticia de salvación. A los pies de Jesús para que salgas y perdones. Él será tu fuerza; para que ayudes a quien necesita. Él será tu “Providencia”, que ames. Él será tu amor.

Escoge siempre lo mejor. Dios sigue siendo lo mejor y quien más te ama.

Con mi bendición:

P. Jaime Alberto Palacio González, ocd