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Lunes, enero 16, 2017

PARA ESTA SEMANA ENERO 16 DE 2017

PARA ESTA SEMANA ENERO 16 DE 2017

Mis queridos amigos de santa Teresita, de san José, del Carmen de La Habana, del Carmelo de Quito y de tantas partes del mundo. Mi saludo con los mejores deseos de paz y bien en el Señor que en su amor llena de posibilidades nuestra vida y nos hace capaces de dar siempre lo mejor.
Para este domingo nos encontramos con el texto en el que Jesús, se encuentra con Juan el Bautista (Jn. 1, 29- 34). Ha llegado la hora que la gente sepa que el Mesías ya está entre nosotros y ha comenzado su obra. Dios ha cumplido de nuevo su Palabra; la predicación del Bautista y la llamada que él hace a la conversión para que dispongamos el corazón y la vida para recibir al Hijo de Dios, ha llegado a su plenitud. Es la hora para Jesús de caminar por los caminos allanados del Bautista y de quedarse en el corazón de sus discípulos.

La presentación que hace Juan Bautista de Jesús se convierte en una invitación que debe alegrar el corazón: Jesús es el Cordero de Dios, quita el pecado del mundo. La misericordia de Dios se hace palpable, el amor de Dios camina y sale a encontrarnos; la bondad y el perdón ya tienen nombre. Jesús ha llegado y viene a bautizarnos con fuego, Él nos transformará y nos dará una vida nueva que nace del agua con la que somos lavados una vez nos convertimos y nos llenamos de propósitos. Nacemos a la nueva vida gracias al Espíritu Santo que se nos ha dado y que es el don de Dios que nos hace capaces de mantener una relación constante con el Padre que tanto nos ama.

Ha llegado el que venía después de Juan el Bautista, el anunciado. Y ha venido del cielo, de su casa, del lado del Padre Dios. Ha llegado el único que conoce a Dios porque ha existido en Él, ha estado junto a Él y en Él y por Él todas las cosas fueron creadas. Jesús es Palabra de Dios, habla Palabra de Dios, enseña lo que el Padre Dios quiere. Jesús es eterno, es la eternidad y viene al bautismo de Juan Bautista que lo ha dado a conocer: Llegó para dar plenitud al ministerio de Juan, a ser reconocido por éste. Ha llegado la hora para Juan de empequeñecer, de disminuir y la de Jesús de salir y predicar y bautizar para que el ser humano de nuevo alcance su plenitud en el Espíritu Santo.

El Espíritu Santo ha descendido sobre Jesús y Juan Bautista ha visto. Esto le da serenidad y entiende que la Palabra se ha cumplido, ha llegado el Hijo de Dios para llevar a plenitud el Bautismo, ahora es con Espíritu Santo. Ahora el cambio es ontológico; Dios nos habita, nos hace su casa y nos llena de sus dones.

Los invito a que tomemos conciencia de nuestro Bautismo, de la persona que nos ha regalado el Espíritu y que además con confianza, lleguemos a Jesús que ha venido a perdonar los pecados del mundo. Él la Palabra sanadora y liberadora, llena de amor y de esperanza que el Padre Dios ha pronunciado para la Salvación del mundo.

Con mi bendición:

P. Jaime Alberto Palacio González, ocd.