Miércoles, diciembre 07, 2016

DIOS SE MANIFIESTA A LOS HUMILDES Y POBRES

Los eventos negativos de la vida, no tienen que suscitar en nosotros curiosidad o búsqueda de presuntos culpables, sino que tienen que representar una ocasión para reflexionar, para vencer la ilusión de poder vivir sin Dios. Así lo ha señalado hoy Benedicto XVI durante el Ángelus, expresando su cercanía por las víctimas de los aluviones en Francia. En este tercer domingo de Cuaresma, el Papa ha invitado a la conversión, recordando cómo frente al pecado, Dios se revela lleno de misericordia, llamando a los pecadores a evitar el mal, a crecer en su amor y ayudar concretamente al prójimo necesitado, para vivir la felicidad de la gracia y no precipitarse hacia la muerte eterna.
Dios se manifiesta de maneras diferentes, en la vida  de cada uno de nosotros. Para poder reconocer su presenia es necesario que nos acerquemos a Él con profundo respeto y seamos conciente de nuestra miseria. 
En presencia de sufrimientos y lutos la verdadera sabiduría es dejarse interpelar por la precariedad de la existencia y leer la historia humana con los ojos de Dios, el cual, queriendo siempre y sólo el bien de sus hijos por un diseño  inescrutable de su amor, a veces permite que experimenten el dolor para llevarlos hacia un bien más grande.