LECTIO DIVINA PARA EL 2 DE JULIO DE 2017 Mateo 10,37-42 1. Oración Inicial: Padre Bueno, tu Palabra habita en el mundo por medio de la venida de tu Hijo Jesús. Él la ha anunciado con sus enseñanzas, pero sobre todo con sus obras y el don de su vida.  Nos prometió la ayuda del […]
"> LECTIO DIVINA PARA EL 2 DE JULIO DE 2017 Mateo 10,37-42 1. Oración Inicial: Padre Bueno, tu Palabra habita en el mundo por medio de la venida de tu Hijo Jesús. Él la ha anunciado con sus enseñanzas, pero sobre todo con sus obras y el don de su vida.  Nos prometió la ayuda del […]
">
lunes, diciembre 09, 2019

LECTIO DIVINA PARA EL 2 DE JULIO DE 2017

LECTIO DIVINA PARA EL 2 DE JULIO DE 2017
Mateo 10,37-42

1. Oración Inicial:

Padre Bueno, tu Palabra habita en el mundo por medio de la venida de tu Hijo Jesús. Él la ha anunciado con sus enseñanzas, pero sobre todo con sus obras y el don de su vida.  Nos prometió la ayuda del Espíritu para que pudiésemos recordar todo lo que había dicho y comprender más profundamente el significado y la verdad de su Palabra. Envíanos hoy este Espíritu Santo para poder leer y comprender la Palabra de Dios.   AMÉN.  Cantar  «Espíritu Santo Ven, Ven».

2.  Lectura: ¿Qué dice el texto?

a. Introducción:

En el texto de hoy  meditamos la parte final del Discurso sobre la Misión (10,1-42). Este discurso contiene frases y consejos de Jesús que enseñan a desarrollar la misión del anuncio de la Buena Noticia de Dios. Jesús no engaña y señala con claridad las dificultades que comporta la misión. Valen para todos los bautizados, que por el hecho de serlo son también enviados a evangelizar, a ser discípulos misioneros(as). Durante la lectura conviene prestar atención a lo que sigue: "¿Cuál es la exigencia fundamental de Jesús para los que van a la misión?" Abramos nuestros corazones a escuchar la Palabra de Dios.

b. Leer el texto:

Mateo 10,37-42: Hacer una lectura atenta, pausada y reflexiva. Tratar de descubrir el mensaje de fe que el evangelista quiso transmitir a su comunidad. Leerlo una segunda vez.

c. Un momento de silencio orante:

Hacemos un tiempo de silencio, para que la palabra de Dios pueda penetrar en nuestros corazones.  Terminar cantando: «Tu Palabra me Da Vida».

d. ¿Qué dice el texto?

1)     Cada persona lee el versículo o parte del texto que te impresionó más.
2)     ¿Cuáles son las condiciones que pone Jesús para ser su discípulo?
3)     ¿Cuáles son sus exigencias fundamentales?
4)     ¿De qué manera se identifica Jesús con el misionero y con el discípulo?
5)     ¿Cuál es la recompensa que espera a quienes acojan a los mensajeros del evangelio?

3. Meditación:

¿Qué nos dice el texto hoy a nuestra vida? No es necesario responder a cada pregunta. Seleccionar las más significativas para el grupo. Lo importante es conocer y profundizar el texto, reflexionarlo y descubrir su sentido para nuestra vida.

a)   Jesús dice: "Quien ama a su padre y a su madre más que a mí no es digno de mí". ¿Cómo entendemos esta afirmación?
b)    ¿Somos capaces de asumir las condiciones que pone Jesús para ser su discípulo(a)? ¿Qué nos falta?
c)     ¿Qué dice el texto sobre la misión que debemos desarrollar como discípulos de Jesús?
d)    ¿Hemos tenido la experiencia de acoger a un(a) misionero(a)?
e)   ¿Cuál es el mensaje del texto para nuestra vida hoy y qué podemos hacer en concreto para que se haga realidad?

4. Oración:

¿Qué le decimos a Dios después de escuchar y meditar su Palabra? Ponemos en forma de oración todo aquello que hemos reflexionado sobre el Evangelio y sobre nuestra vida. « el que pierda su vida por mí, la encontrará».

5. Contemplar el rostro de Dios encontrado en el texto, volver la mirada al mundo y comprometernos con el Reino de Dios y su justicia:

Compromiso: Piensa en un gesto concreto de solidaridad para realizar esta semana. Llevamos una "palabra". Puede ser un versículo o una frase del texto. Tratar de tenerla en cuenta y buscar un momento cada día para recordarla y tener un tiempo de oración donde volver a conversarla con el Señor.

6. Oración final:

Hermano Jesús, sabemos que los valores del Reino no son aceptados por toda la gente. Ayúdanos a ser solidarios(as), a trabajar por la justicia, a buscar la paz, a construir fraternidad y así alimentar con nuestras palabras, gestos y actitudes, el fuego de tu misión. Enséñanos a superar la división de nuestro propio corazón, que a veces toma otro camino y se aleja de ti. Padre Nuestro, que estás en el cielo… AMÉN.

Fuente: https://guionessanmateo.blogspot.com.co

LECTIO DIVINA PARA EL 2 DE JULIO DE 2017

Santa Sede