Sábado, diciembre 03, 2016

PARA ESTA SEMANA: DICIEMBRE 23 DE 2013.

“… esas cosas de Dios que solo se entienden desde el corazón”

Mis queridos amigos de santa Teresita, de san José, del Carmen de La Habana y de tantas partes del mundo. Mi saludo con los mejores deseos de paz y bien en el Señor que nos invita a disponer el corazón para que desde él y su amor construyamos un mundo fundado en el amor y en la entrega a los demás. Un mundo en el que los hombres y mujeres demos nuestro sí a Dios y viviendo en la esperanza, llenemos los ambientes en los que nos encontramos de alegría. El Dios del amor, Dios con nosotros nos ayuda y nos bendice. Vamos a acogerlo con amor y démosle nuestro corazón para que nos habite.

Nosotros tenemos la fortuna de haber conocido por el anuncio del ángel la encarnación del Hijo de Dios; nosotros debemos estar alegres porque también sabemos de las gracias, regalos y bendiciones, que se nos han concedido a partir de la encarnación del Hijo de Dios.

Nosotros sabemos del amor de Dios y que hemos sido rescatados en Jesús de la esclavitud del pecado. Nuestros pecados han sido perdonados.

La Navidad es la expresión concreta de una historia de amor. Historia que se ha escrito de todas las formas y en todos los idiomas, con hechos sublimes por parte de quien nos ama.

Una historia escrita para que toda la humanidad pueda leer y sepa que hay un amor fiel desde hace siglos, que no pasa. Amor que era “verbo”, “Palabra” y que al pronunciarse con amor y desde el amor se hizo carne y se llama “Jesús” “Emmanuel”.

“Jesús”, “Logos”, “Palabra”, “Verbo”: Dios amor del cielo; Dios amor en la tierra. Dios amando desde el origen y Dios acompañando la vida y el diario acontecer de la humanidad.

Dios amor que nos amó hasta el extremo. Dios de lo eterno y de lo terreno, de lo celeste y de lo humano. El Dios de Jesús que te ha liberado y que quiere escribir todo el presente de su acción en la vida a través de ti. Dios que se hace sueño y realidad. Dios que camina y pide posada. Dios que te quiere y toma en cuenta tu parecer. El Dios grande, omnipotente y bondadoso que pide tu vida para dar vida para que en ti el mundo descubra que, cuando el corazón se llena de Dios y de su amor, puede amar con ternura, con piedad y con misericordia.

La encarnación del Hijo de Dios, el nacimiento en un pesebre, el tener por madre una virgen… Esas cosas de Dios que solo se entienden desde el corazón, desde el amor y que nos invitan a confiar, abandonarnos en la fe y tratar, en la medida de la misma fe, de no interferir. Permitir que fluya.

Si nos convencemos que las cosas de Dios son para la humanidad y para el bien de la misma. No tengamos miedo. Aunque todo parezca oscuro. No tengamos miedo. Aunque todo parezca ilógico: No tengamos miedo. A Dios se llega sin entender y generalmente se le sigue no entendiendo. El camino de la fe es oscuro pero la esperanza y el amor la sostienen.

Preparemos el corazón para acoger con fe y esperanza al que es la alegría: Jesús amor del Padre caminando con nosotros.

Feliz Navidad.

Con mi bendición:

P. Jaime Alberto Palacio González, ocd