Martes, diciembre 06, 2016

PARA ESTA SEMANA: AGOSTO 12 DE 2013

Los sueños e ideales dan sentido a la vida.

Mis queridos amigos de santa Teresita, de san José, del Carmen de La Habana y de tantas partes del mundo. Un abrazo y los mejores deseos para esta semana que comenzamos y en la que ponemos en Dios cada uno de nuestros proyectos, sueños y esperanzas para que Él colme de bendiciones lo que somos y lo queremos. Qué Él siga siendo quien nos ilumine.

Las cosas que hacemos tienen un mayor valor cuando las hacemos con sentido, ponemos en esas nuestra vida y pasión y también cuando sabemos tienen una repercusión en el tiempo y en las personas. Hacer es también una manera de existir en el mundo. “Obras quiere el Señor”. “Con mis obras te mostraré mi fe” “Dime que me amas pero abrázame para sentirlo”.

Las cosas se sienten primero y se llenan de deseo después. El sentido de la vida, de lo que somos y soñamos ser, es la razón que tenemos para luchar, para batallar, para no darnos por vencidos; darle sentido a las cosas es tener en la mente y en el corazón el para qué y para quién luchamos. No podemos llenar la vida de sin sentidos porque el no tener un referente es lo que hace que mucha gente no quiera vivir. No debemos perder el sentido de la vida, el sentido del mañana. No debemos perder la mirada confiada, sobre nosotros mismos y sobre la misión que tenemos desde la eternidad. Amar.

Los sueños, los ideales son los que no permiten caminar, poner en movimiento la vida; que nos estanquemos. Los sueños e ideales son los que nos dan la fuerza que necesitamos y nos hacen capaces de transformar la vida.

Los sueños son nuestros amores; por los amores vivimos y nos proyectamos. El sueño nuestro debe ser el regreso al Padre, el conocer nuestro principio y origen, el dador de la vida. Nuestro sueño debe ser el cielo por el que vivimos, luchamos, cambiamos; por el que decidimos no volver atrás.

Somos los hombres y mujeres de la confianza, de la Palabra, los herederos de la promesa de Dios. Somos las personas con las que Dios sigue construyendo un mundo nuevo. Somos amor de Dios hecho carne; grandeza y divinidad por descubrir.

Somos la razón de ser de un mundo nuevo porque el mundo nuevo ya está en el corazón, lo llevamos como semilla del Reino.

Somos también, de alguna manera, sueños y proyectos de Dios. Por nosotros Él se ha encarnado, por nuestra salvación nos ha comprado con el precio de la sangre de su Hijo.

Por el Reino que Él quiere construir nos perdona, nos llena de amor, nos cuida y nos protege. A su Reino nos llama. Déjate encontrar por el sueño de Dios que es el mayor sueño que todos llevamos dentro. Un mundo nuevo de amor y de justicia que es capaz de vivir en paz.

Estamos invitados a darle sentido a la vida. Por eso la importancia de entregarnos en amor, el servir con generosidad, en perdonar. El sentido de la vida es vivir en Cristo, ser testigo y mensajero del amor y de la paz.

Hay que movernos, no hay que apegarnos, hay que vivir sin miedos, desprendidos. Dios está dispuesto a darnos y por eso nos invita a vaciarnos.

Y todo lo hacemos por el reino, que es Jesús, por el cielo que es Dios. Por los demás que son la creación, el mundo que te rodea y con el que estamos comprometidos

Con mi bendición:

P. Jaime Alberto Palacio González, ocd