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miércoles, octubre 18, 2017

LO QUE EL ENFERMO PUEDE ENSEÑARNOS

LO QUE EL ENFERMO PUEDE ENSEÑARNOS

LO QUE EL ENFERMO PUEDE ENSEÑARNOS

A valorar la salud... no se aprecia mientras se tiene.


A saber qué es comer con ganas, con apetito.
A saber qué es dormir a gusto, toda la noche.
A saber qué es poder correr, saltar, vivir...
Que todo en la vida es muy relativo: vida, placer, dinero...
A dar importancia a las cosas pequeñas: un vaso de agua, una sonrisa, una palabra....
A sentir la necesidad de los demás.
A valorar cuánto vale tener una persona a tu lado, que esté contigo en los momentos difíciles.
A valorar lo que supone tener a alguien que te escuche; que te diga unas palabras; que sepa callar cuando no sabe qué decir; silencio antes que acudir a frases hechas que no dicen nada.
A valorar lo que supone sentir que alguien se te acerca, te quiere, te respeta, no te deja solo...
A apreciar el que alguien sabe respetar tu intimidad y puedes confiar en él plenamente.
A valorar que alguien a tu lado sepa respetar tus creencias religiosas aunque no las comparta.

Fuente: www.webcatolicodejavier.org

PROVERBIOS 

10, 1-5

El hijo sabio es la alegría de su padre, el hijo necio entristece a su madre. Tesoros mal adquiridos no aprovechan, mas la justicia libra de la muerte. Yahveh no permite que el justo pase hambre, pero rechaza la codicia de los malos. Mano indolente empobrece, la mano de los diligentes enriquece. Amontonar en verano es de hombre sensato, dormirse en la cosecha es de hombre indigno.

10, 6-10

Bendiciones sobre la cabeza del justo; pero la boca de los impíos rezuma violencia. El recuerdo del justo sirve de bendición, el nombre de los malos se pudre. El sensato de corazón acepta los mandatos, el hombre charlatán corre a su ruina, quien va a derecho, va seguro, quien va con rodeos es descubierto. El que guiña de ojos, dará disgustos, quien reprende a la cara, proporciona paz.

10, 11-16

Manantial de vida la boca del justo, la boca de los impíos rezuma violencia. El odio provoca discusiones, el amor cubre todas las faltas. En labios del inteligente se encuentra sabiduría, palo a las espaldas del falto de seso. Los sabios atesoran conocimiento, la boca del necio es ruina inmediata. La fortuna del rico es su plaza fuerte, la ruina de los débiles es su pobreza. El salario del justo es para vivir, la renta del malo es para pecar.

10, 22-26

La bendición de Yahveh es la que enriquece, y nada le añade el trabajo a que obliga. Como un juego es para el necio cometer el crimen, la sabiduría lo es para el hombre inteligente. Lo que teme el malo, eso le sucede, lo que el justo desea, se le da. Cuando pasa la tormenta, ya no existe el malo, mas el justo es construcción eterna. Vinagre para los dientes y humo para los ojos: así es el perezoso para quien lo envía.

10, 27-32

El temor de Yahveh prolonga los días, los años de los malos son acortados. La espera de los justos es alegría, la esperanza de los malos fracasará. Fortaleza es para el íntegro la senda de Yahveh; pero ruina para los malhechores. Jamás el justo será conmovido, pero los malos no habitarán la tierra. La boca del justo da frutos de sabiduría, la lengua perversa será cortada. Los labios del justo saben de benevolencia; la boca de los malos, de perversidad.

SÁNAME SEÑOR