Miércoles, diciembre 07, 2016

LECTIO DIVINA PARA EL 17 DE MAYO DE 2015

LECTIO DIVINA
Domingo 17 de Mayo de 2015
Domingo de la Ascensión del Señor

TEXTO BÍBLICO: Hechos 1, 1-11

Jesús anuncia la venida del Espíritu Santo

1 Muy distinguido amigo Teófilo:
En mi primer libro le escribí a usted acerca de todo lo que Jesús hizo y enseñó, desde el principio
2-4 hasta el día en que subió al cielo.
Jesús murió en una cruz, pero resucitó y luego se apareció a los apóstoles que había elegido. Durante cuarenta días les demostró que realmente estaba vivo, y siguió hablándoles del reino de Dios.
Un día en que estaban todos juntos, Jesús, con el poder del Espíritu Santo, les ordenó: «No salgan de Jerusalén. Esperen aquí, hasta que Dios mi Padre cumpla su promesa, de la cual yo les hablé.
5 Juan bautizaba con agua, pero dentro de poco tiempo Dios los bautizará con el Espíritu Santo.»
6 Cierto día en que estaban reunidos los apóstoles, le preguntaron a Jesús: —Señor, ¿no crees que este es un buen momento para que les des a los israelitas su propio rey?
7 Jesús les respondió: —Sólo Dios decide cuándo llevar a cabo lo que piensa hacer.
8 Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo.
Jesús sube al cielo
9 Después de esto, los apóstoles vieron cómo Jesús era llevado al cielo, hasta que una nube lo cubrió y ya no volvieron a verlo.
10 Mientras tanto, dos hombres se aparecieron junto a los apóstoles. Estaban vestidos con ropas muy blancas, pero los apóstoles no los vieron porque estaban mirando al cielo.
11 Entonces aquellos dos les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿qué hacen ahí, mirando al cielo? Acaban de ver que Jesús fue llevado al cielo, pero así como se ha ido, un día volverá.»

TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL

1 - LECTURA

¿Qué dice el texto?

Pistas para la lectura

Queridos amigos:
Al celebrar la Solemnidad de la Ascensión del Señor la Liturgia nos regala este año como texto evangélico a Mc 16,15-20 Pero dado que el relato completo de este episodio de la vida de Cristo, está en el Libro de los Hechos de los Apóstoles, vamos a orar y trabajar con este último texto.

El texto se puede dividir en tres partes:

· Versículos 1-3: Introducción a todo el Libro de los Hechos de los Apóstoles.

· Versículos 4-8: Diálogo de Jesús resucitado con sus discípulos.

· Versículos 9-11: Ascensión propiamente dicha.

En los primeros versículos queda claro que el mismo autor del Evangelio de Lucas es el de Hechos. Se le habla a un tal Teófilo (literalmente “el que ama a Dios”), que puede ser un personaje real e histórico o un artificio literario para que todos los oyentes de todos los tiempos nos sintamos representados en “este Teófilo”. Lo que se narra en el “primer libro” es lo que aconteció con Jesús desde el principio hasta la ascensión al cielo.

En la segunda parte del texto se narran los acontecimientos finales de la vida de Jesús en esta tierra y se da paso al diálogo. Dicho diálogo se inicia con una pregunta de los apóstoles que en nuestro texto de TLA tiene dos formas distintas: una en el mismo cuerpo del texto bíblico y una variante que se cita a pie de página. Esta segunda forma es la más correcta. Es así que la pregunta es: ¿Es ahora cuando te convertirás en rey de Israel? Jesús les responderá que eso le corresponde resolverlo a Dios Padre. Inmediatamente les recordará que se tienen que preparar para recibir al Espíritu Santo que los convertirá en testigos de Dios en su territorio y en toda la tierra. Lo interesante es que los apóstoles todavía no han entendido que Él no es un “rey político” para Israel, Él no es un “mesías terreno” que viene a arreglar los problemas políticos y sociales del pueblo sino que es un Mesías Religioso que viene a traer el Pueblo de Dios todos los bienes mesiánicos resumidos en la plenitud, la alegría y la paz.

En la última parte se describe la ascensión de Jesús a los cielos en medio de una nube.

Aparecen dos seres celestiales que le hacen una pregunta cuestionadora a los apóstoles: ¿por qué se quedan mirando el cielo? Así como en la parte anterior del relato se quedaban “mirando la tierra” esperando un “mesías terrenal”, ahora caen en el error contrario de quedarse “mirando el cielo” y no poniendo manos a la obra con lo que Jesús les encomendó que hagan en la tierra: anunciar la palabra y convertir al camino de la fe a todos los hombres y mujeres de todos los tiempos y culturas.

Para tener presente: el Libro de los Hechos de los Apóstoles se encuentra en el Nuevo Testamento luego de los Cuatro Evangelios. El autor de dicho texto es el mismo que el del Tercer Evangelio, es decir Lucas. Por lo tanto, guarda muchas similitudes de temas y reflexiones. Sin embargo en el primer libro, en el Evangelio se nos narra de manera particular el ministerio de Jesús, Nuestro Señor; y, en el segundo libro, se nos relata el “ministerio” de la Iglesia naciente al servicio de todos los hombres comenzando por Jerusalén y extendiéndose hasta los confines de la Tierra.

Preguntas para la lectura

· ¿A quién va dirigido el relato?

· ¿A cuántos libros hace referencia el escritor de este texto?

· ¿Qué es lo que presentó en su “primer libro”?

· ¿Cuál ha sido su “primer libro”? ¿Lo poseemos hoy?

· ¿Qué les ordena Jesús a sus discípulos en determinado momento del relato?

· ¿Qué pregunta le hacen los apóstoles a Jesús?

· ¿Qué significado tiene ese “convertirse en rey” que los apóstoles reclaman para Jesús? ¿Es

· ¿Un “reinado espiritual” o un “reinado político”?

· ¿Han comprendido realmente los apóstoles el mensaje de Jesús o todavía les falta entender?

· ¿Qué le contesta Jesús a los apóstoles?

· ¿A qué los invita?

· ¿Qué ocurre luego?

· ¿Cómo se describe la ascensión de Jesús a los cielos?

· ¿Quiénes se aparecen y cómo están vestidos?

· ¿Qué les dicen estos “personajes celestiales” a los apóstoles?

2 - MEDITACIÓN

¿Qué me dice? ¿Qué nos dice?

Preguntas para la meditación

· ¿Me siento identificado con el “Teófilo” de este relato? ¿Siento que yo hoy son Teófilo y Lucas escribe para mí su Evangelio y el Libro de los Hechos?

· ¿Qué me dice la síntesis perfecta que se hace del contenido del Evangelio en los primeros versículos del este texto?

· ¿Qué significa para mí hoy que no “salga de Jerusalén” para esperar la fuerza del Espíritu Santo? ¿Por qué y en qué situaciones deberé detenerme y esperar para tener la fuerza del Espíritu que compartiremos en la celebración de Pentecostés el próximo fin de semana?

· ¿Cómo entiendo el “mesianismo de Jesús”? ¿Cómo entiendo en definitiva la figura de Jesús?

· ¿Considero que es un “líder” más con buenas intenciones y que busca la justicia y la paz en nuestro mundo? ¿O capto que por sobre todas las cosas es Dios y Señor y viene a traer la justicia y la paz desde una perspectiva en primer lugar religiosa y espiritual que, por supuesto, tiene incidencias en la vida terrena e histórica?

· ¿Corro el riesgo de vaciar el mesianismo de Jesús? ¿Tengo una mirada muy “horizontalista” que me impide en algunos momentos aspirar a los bienes eternos?

· ¿Tengo la tentación de “quedarme mirando el cielo” y no asumir los compromisos que tengo aquí en la tierra?

· ¿Corro el riesgo de ser muy “verticalista” y caer en un exceso de “espiritualismo” que me aparte de las responsabilidades que Dios me pide para con el mundo actual que nos toca vivir?

· ¿Me comprometo a anunciar la Palabra de Dios en mi “Judea, Samaria y hasta los lugares más alejados del mundo”?

3 - ORACIÓN

¿Qué le digo? ¿Qué le decimos?

Como hemos visto la fiesta de la ascensión de Jesús a los cielos es la celebración del equilibrio entre el cielo y la tierra, es la necesidad de no desplazarse ni para un lado ni para otro. Por eso para la oración puede ser útil tener presente la misma dinámica de la Lectio Divina que ayuda en esta dirección. Los pasos se ubican en una dimensión claramente espiritual y religiosa para tomar contacto con Dios a través de su Palabra hasta la contemplación pero no para quedarse tildados allí “mirando el cielo”, sino para bajar, transformados por el Señor, a la acción cotidiana y concreta en “esta tierra”.

La oración debería ser una profunda acción de gracias a Dios por el regalo de la Lectio Divina que nos permite vivir el equilibrio dinámico de la fe cristiana que en nuestro transitar histórico siempre se desarrolla entre el “cielo y la tierra”.

4 - CONTEMPLACIÓN

¿Cómo interiorizo el mensaje? ¿Cómo interiorizamos el mensaje?

Para interiorizar el mensaje de este Domingo propongo tomar la frase de los seres celestiales a los apóstoles, para profundizar desde Dios nuestro compromiso aquí en la tierra:

· ¿Qué hacen ahí, mirando el cielo?

5 - ACCIÓN

¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?

Propuesta personal

· Revisar en mi corazón si alguna vez no hay actitudes reduccionistas con respecto a la Persona de Jesús. Hacer un profundo acto de fe en su fuerza y en su poder como Dios y Señor de la vida.

Propuesta comunitaria

· A la luz de la frase del texto: “para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo”; dialogar con tu grupo para discernir qué “nombres” se podría poner hoy según la propia realidad. ¿Dónde, en definitiva, hay que ser testigos del Señor? Se pueden poner nombres de lugares físicos… (mi barrio, mi ciudad, mi país…) o nombres de situaciones (el ambiente juvenil, el club, los ámbitos de droga…).

CELAM/CEBIPAL – SOCIEDADES BIBLICAS UNIDAS

Pbro. Lic. Gabriel Mestre

LECTIO DIVINA PARA EL 17 DE MAYO DE 2015

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