Viernes, diciembre 09, 2016

LECTIO DIVINA PARA EL 1 DE NOVIEMBRE DE 2009

LECTIO DIVINA PARA EL 1 DE NOVIEMBRE DE 2009
Solemnidad de Todos los Santos

TEXTO BÍBLICO: Mateo 4, 25 – 5,12

25 Muchísima gente de las regiones de Galilea, Judea y Decápolis seguía a Jesús.
También venía gente de la ciudad de Jerusalén y de los pueblos que están al otro lado del río Jordán.
Bendiciones

1 Cuando Jesús vio a tanta gente, subió a una montaña y se sentó. Los discípulos se le acercaron, 2 y él comenzó a enseñarles:
3 «Dios bendice a los que confían totalmente en él, pues ellos forman parte de su reino.
4 Dios bendice a los que sufren, pues él los consolará.
5 Dios bendice a los humildes, pues ellos recibirán la tierra prometida.
6 Dios bendice a los que desean la justicia, pues él les cumplirá su deseo.
7 Dios bendice a los que son compasivos, pues él será compasivo con ellos.
8 Dios bendice a los que tienen un corazón puro, pues ellos verán a Dios.
9 Dios bendice a los que trabajan para que haya paz en el mundo, pues ellos serán llamados hijos de Dios.
10 Dios bendice a los que son maltratados por practicar la justicia, pues ellos forman parte de su reino.

11-12 »Dios los bendecirá a ustedes cuando, por causa mía, la gente los maltrate y diga mentiras contra ustedes. ¡Alégrense! ¡Pónganse contentos! Porque van a recibir
un gran premio en el cielo. Así maltrataron también a los profetas que vivieron antes que ustedes.

TRADUCCION EN LENGUAJE ACTUAL.
1 - LECTURA
¿Qué dice el texto?
Pistas para la lectura
Queridos jóvenes:
El día primero del mes de noviembre la Liturgia de la Iglesia celebra la Solemnidad de Todos los Santos. Por tratarse de una fiesta tan importante se le da primacía por sobre el Domingo durante el Año y, es así, que dejamos nuevamente el evangelio de Marcos, para orar con un texto del evangelio de Mateo.
El texto se lo titula habitualmente como “las bienaventuranzas”, y está tomado del comienzo del capítulo 5 del evangelio según San Mateo. Es interesante que este relato sea como el pórtico o prólogo de todo un discurso de Jesús que comienza aquí y terminará al final del capítulo 7. Este gran discurso condensa las enseñanzas de Jesús particularmente
sobre temas morales, es decir, busca responder al cómo debe vivir el discípulo de Jesús:dónde encontrar el bien, dónde apartarse del mal, qué hay que hacer, qué no hay que hacer…
La introducción a todo esto tiene que ver con lo que hoy se nos proclama: ser dichosos, ser felices, ser benditos, ser bendecidos, ser bienaventurados… La vida moral, los mandamientos, las exigencias del evangelio no son “una carga”, no son una imposición para hacernos más pesada la vida… sino que son el camino a la bienaventuranza, a la bendición, a la dicha, a la verdadera felicidad… Jesús sube a la montaña como imagen de un “nuevo” Moisés, un nuevo Legislador, para entregar sus enseñanzas de manera pública y solemne a
todo la gente con sus discípulos al lado de Él.
Lo llamativo es que esta felicidad, dicha y bendición se puede dar en las circunstancias más adversas para los hombres y las mujeres de todos los tiempos: los que sufren (versículo 4) y los que son maltratados (versículos 10 al 12). ¿Por qué es esto así? Porque la felicidad y la dicha verdadera están solo en Dios. Lamentablemente muchos buscan la felicidad al margen de Dios… y no la encuentran. Lo que encuentran es una “felicidad aparente”, o un “espejo de la felicidad”, o una “caricatura de la felicidad”. Será algarabía exterior… será diversión… Pero no auténtica alegría cristiana. Lo sorprendente de
la alegría y la felicidad cristiana es que pueda coexistir, y de hecho coexista con el dolor y el sufrimiento. En medio del dolor y el sufrimiento misteriosamente puedo ser feliz porque descubro que mi vida está en manos de Dios si me abro a Él. Ni la enfermedad, ni los poderes más oscuros del mal de nuestro mundo podrán dañar nuestra interioridad si nos abrimos a Dios y a su misterio que nos llama y nos da las fuerzas para ser bendecidos, dichosos, bienaventurados, gozosos, alegres y felices en el Señor.
Este camino que parece difícil es posible porque contamos con la ayuda constante y permanente del mismo Dios en la medida que le abramos el corazón. Este camino ya ha sido
posible en la vida de los santos que la Iglesia ha canonizado. Los santos no son Dios, son hombres y mujeres limitados y pecadores que han sido capaces de abrirse a Dios y dejar que el obre en sus vidas para descubrir y vivir el camino de la auténtica bendición y felicidad.
Por eso la Iglesia los pone como modelos e intercesores. No están para adorarlos… Solo Dios es objeto de nuestra adoración. Los santos nos muestran que el camino es posible y desde el Cielo interceden por nosotros para que encontremos en las circunstancias particulares de cada tiempo histórico y de cada cultura el camino de la plenitud y de la felicidad que Dios nos ha regalado.
Por eso, hoy más que nunca, al realizar esta Lectio Divina, sentirnos amados por Dios y llamados a ir a su encuentro para emprender el camino de nuestra auténtica santidad que consiste en abrir nuestros corazones para recibir su gracia que nos capacita para cumplir con los mandamientos y las exigencias del Evangelio para así encontrar el único camino posible a la auténtica bendición, felicidad y alegría…
Preguntas para la lectura
· ¿Cuánta gente sigue al Señor?
· ¿De qué lugares vienen?
· ¿Qué hace Jesús cuando ve tanta gente?
· ¿Qué hacen los discípulos?
· ¿Por qué Dios bendice a los que confían en Él?
· ¿Qué hace Dios con las personas que sufren?
· ¿Qué virtud es necesaria para recibir la tierra prometida?
· ¿Qué “premio” recibirán los que buscan la justicia verdadera que solo viene de
Dios?
· ¿Qué les pasa a los que son compasivos?
· ¿Quiénes verán a Dios?
¿Cómo se llamará a aquellos que trabajan sinceramente por la paz en el mundo?
· ¿Quiénes formarán parte del Reino de Dios?
· ¿Qué le pasará al que sea maltratado o se diga mentira de él a causa de ser discípulo del Señor?
· ¿Por qué hay que alegrarse y ponerse contento?
2 - MEDITACIÓN
¿Qué me dice? ¿Qué nos dice?
Preguntas para la meditación
· Hoy en día, la gente de mi ambiente: ¿sigue o no sigue a Jesús? ¿Busca o no busca su enseñanza?
· ¿Cómo me impacta que Jesús “solemnemente” suba a la montaña y como un
“nuevo” Moisés comience su enseñanza sobre la bendición y la felicidad que Dios nos trae?
· ¿Siento que soy bendecido por el Señor?
· ¿Experimento su bienaventuranza en mi vida?
· ¿Soy verdaderamente feliz?
· ¿Me dejo enseñar por Jesús?
· ¿Confío totalmente en el Señor? ¿En qué cosas sí y en dónde me cuesta más?
· ¿Me dejo consolar por Dios en medio de mis sufrimientos cotidianos?
· ¿Soy humilde? ¿Qué debería cambiar para crecer más en humildad?
· ¿Deseo sinceramente la justica? ¿O caigo habitualmente en los extremos de la despreocupación por el hermano o el deseo de venganza?
· ¿Busco ser compasivo con los demás?
· ¿Tengo un corazón puro…?
· ¿Me comprometo en el trabajo por la paz?
· ¿Me mantengo firme aunque me maltraten por ser fiel a la práctica sincera de la justicia?
· ¿Me siento bendecido por Dios cuándo por causa de Él mismo pueda ser no comprendido, maltratado e incluso calumniado?
· ¿Me alegro y me pongo contento de saber que voy a recibir un gran premio en el Cielo?
3 - ORACIÓN
¿Qué le digo? ¿Qué le decimos?
Para la oración proponemos un texto del Papa Pablo VI ().
Gaudete in Domino I (a)
Como es sabido, existen diversos grados en esta "felicidad". Su expresión más noble es la alegría o "felicidad" en sentido estricto, cuando el hombre, a nivel de sus facultades superiores, encuentra su satisfacción en la posesión de un bien conocido y amado.
De esta manera el hombre experimenta la alegría cuando se halla en armonía con la naturaleza y sobre todo la experimenta en el encuentro, la participación y la comunión con los demás. Con mayor razón conoce la alegría y felicidad espirituales cuando su espíritu entra en posesión de Dios, conocido y amado como bien supremo e inmutable...
...La sociedad tecnológica ha logrado multiplicar las ocasiones de placer, pero encuentra muy difícil engendrar la alegría. Porque la alegría tienen otro origen. Es espiritual. El dinero, el confort, la higiene, la seguridad material no faltan con frecuencia; sin embargo, el tedio, la aflicción, la tristeza forman parte, por desgracia, de la vida de muchos.
Se trata de una Encíclica del año 1975 llamada Gaudete in Domino (“Alégrense en el
Señor”). El Papa busca como definir, o al menos describir la auténtica felicidad o alegría del hombre. Estas reflexiones leídas serenamente iluminan nuestro texto bíblico para que podamos hacer la oración.

4 - CONTEMPLACIÓN
¿Cómo interiorizo el mensaje? ¿Cómo interiorizamos el mensaje?
Para la contemplación proponemos dos frases de dos santos que de manera particular nos iluminan sobre el tema de las bienaventuranzas que hoy compartimos:
· Un santo triste es un triste santo
SANTA TERESA DE ÁVILA (monja española, 1515-1582)
· Aquí hacemos consistir la santidad en estar siempre alegres
SANTO DOMINGO SAVIO (alumno de San Juan Bosco, 1842-1857)
5 - ACCIÓN
¿A qué me comprometo? ¿A qué nos comprometemos?
Propuesta personal
· Elegir una de las “bienaventuranzas” para tenerla presente de manera particular en el próximo mes buscando acrecentarla y cultivarla con la ayuda de Dios.
Propuesta comunitaria
· En tu grupo de amigos establecer un debate sobre la alegría y la felicidad en los ambientes juveniles. Se puede hacer partir la reflexión con estas frases que aquí les presentamos: ¿qué piensan?, ¿están de acuerdo?, ¿en qué sí y en qué no?, ¿por qué si o por qué no?

Pbro. Lic. Gabriel Mestre.

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