Jueves, diciembre 08, 2016

LA MALETA

LA MALETA...

Un hombre murió. Al darse cuenta vio que se acercaba Dios y que llevaba una maleta consigo.

Y Dios le dijo:

- Bien hijo es hora de irnos
- ¿Ya? ¿Tan pronto? Tenía muchos planes...

- Lo siento pero es el momento de tu partida.

- ¿Que traes en la maleta? preguntó el hombre.

Y Dios le respondió,

- ¡Tus pertenencias!...

- ¿Mis pertenencias? ¿Traes mis cosas, mi ropa, mi dinero?

Dios le respondió:

- Eso nunca te perteneció, eran del mundo.

- ¿Traes mis recuerdos?

- Esos nunca te pertenecieron, eran del tiempo.

- ¿Traes mis talentos?

- Esos no te pertenecieron, eran de la gracia.

- ¿Traes a mis amigos, a mis familiares?

- Lo siento, ellos nunca te pertenecieron, eran del camino.

- ¿Traes a mi mujer y a mis hijos?

- Ellos nunca te pertenecieron, eran de tu corazón.

- ¿Traes mi cuerpo?

- Nunca te perteneció, ése era del polvo y al polvo debe volver.

- ¿Entonces traes mi alma?

-¡No! Esa es mía.

Entonces el hombre lleno de miedo, le arrebató a Dios la maleta y al abrirla se dio cuenta que estaba vacía... Con una lágrima de desamparo brotando de
sus ojos, el hombre dijo:

- ¿Nunca tuve nada?

- Así es, cada uno de los momentos que viviste fueron sólo tuyos concedidos por mí. ¡La vida es sólo un momento...! ¡Un momento sólo tuyo que viene de mí, un regalo!

Por eso, mientras estés a tiempo disfrútalo en su totalidad. Que nada de lo que crees que te pertenece te detenga... ¡Vive el ahora! ¡Vive tu vida...! ¡Y no te olvides de SER FELIZ amando a tu prójimo y dando gracias por todo lo recibido gratuitamente, es lo único que realmente vale la pena! ¡Las cosas materiales y todo lo demás por lo que luchaste, se quedan aquí¬! ¡NO TE LLEVAS NADA!

Valora a quienes te valoran, no pierdas el tiempo con alguien que no tiene tiempo para ti.

Regala esta hermosa reflexión a todos los que quieras en este mundo y disfruta cada segundo que vivas amando a los demás como a ti mismo y honrando a Dios por sobre todas las cosas. Eso es lo que te vas a llevar. Ni un solo peso, ni un solo honor, ni un solo título, ni tu orgullo, ni tu fama, ni siquiera tus faltas y maldades...