Domingo, diciembre 04, 2016

INCONTINENCIA URINARIA

INCONTINENCIA URINARIA

INCONTINENCIA URINARIA

Para el anciano consciente de su incontinencia urinaria, la vergüenza, la pérdida de la autoestima y finalmente, la dependencia, son pasos ineludibles.
Muchas familias son capaces de cuidar a sus ancianos hasta que aparece la incontinencia, luego se busca institucionalizar al adulto mayor, porque su asistencia se transforma en una gran complicación.
En el adulto joven, cuando la vejiga se llena hasta la mitad, la distensión de la musculatura vesical provoca un estímulo nervioso que permite tomar conciencia del deseo de orinar.
Diversas afecciones pueden ocasionar que el deseo aparezca cuando la vejiga está prácticamente llena y si a este trastorno se agregan dificultades en la deambulación, estados confusionales, problemas para desvestirse o lejanía del baño, la pérdida de orina se hará presente.
El envejecimiento por sí mismo no es causa de incontinencia urinaria, sin embargo, algunos cambios asociados con la edad y la mayor prevalencia de determinadas enfermedades predisponen a su desarrollo.

TIPOS DE INCONTINENCIA

  1. Incontinencia Urinaria Aguda
    Tiene un inicio brusco y en relación con una enfermedad aguda. Remite o mejora con tratamiento.
    Causas:
    - Infecciones urinarias.
    - Síndromes confusionales agudos (delirium).
    - Bolos fecales.
    - Inmovilización brusca (cirugías, fractura de cadera, etc.)
    - Medicamentos.
    - Edemas (cardíacos, renales, venosos)
  2. Incontinencia Urinaria de esfuerzo.
    Coincide con el aumento de la presión dentro del abdomen (tos, risa, ejercicio). Se produce por la debilidad de los músculos del suelo pélvico o por disminución del tono del esfínter de la uretra.
    Causas:
    - Prolapsos.
    - Cirugías pélvicas.
    - Vaginitis menopaúsica.
  3. Incontinencia Urinaria de urgencia.
    El anciano es incapaz de contener la micción a partir de tener el deseo y no le da tiempo a llegar al baño.
    Causas:
    - Demencias.
    - ACV.
    - Parkinson.
    - Tumores cerebrales.
    - Idiopática (sin causa conocida).
  4. Incontinencia Urinaria por rebosamiento.
    SINTOMAS
    Es la pérdida involuntaria de orina asociada con una vejiga sobredistendida. Es muy frecuente en los hombres. Ocurre cuando la vejiga no se vacía completamente por una obstrucción a la salida de orina.
    Causas:
    - Enfermedades de la próstata.
    - Bolos fecales.
    - En estos enfermos las micciones son muy frecuentes y de pequeña cantidad de día y de noche.
    - El chorro de orina no tiene fuerza y el enfermo se moja los zapatos. En general les cuesta mucho comenzar a orinar. Cuando van al baño, tiene que hacer fuerza un rato para que la emisión de orina se produzca.
  5. Incontinencia Urinaria funcional.
    En estos casos el anciano, por razones físicas, ambientales o patológicas no va al baño y por lo tanto se produce la incontinencia.
    Causas:
    - Permanencia en cama sin poder o deber movilizarse.
    - Depresión.
    - Barreras arquitectónicas.
    - Ceguera.

Frente a una incontinencia urinaria, debemos tener presente que generalmente intervienen más de dos factores que la provocan o que la misma incontinencia puede ser clasificada en más de una variante de las descritas. tratar este episodio en la vida del adulto mayor.

SINTOMAS:

  1. Enfermedades que pueden provocar incontinencia (orgánicas y psíquicas).
  2. Movimiento intestinal (bolos fecales).
  3. Olor y color de la orina (infecciones urinarias).
  4. Dificultades para desvestirse, distancia al baño, orinales, etc.
  5. Falta de adaptación al medio (residencias).
  6. Frecuencia de las micciones diurnas y nocturnas.
  7. Ingestión de líquidos (en exceso o en defecto).
  8. Medicamentos.

¿QUE HACER?

  1. INCONTINENCIA URINARIASe debe intentar ayudar al anciano a establecer un horario regular de micciones. Ejemplo: al levantarse, antes o después de las comidas o bebidas, cada 3 horas a la noche, etc.
    Si no fuese posible provocar un hábito miccional, el cuidador acompañará al baño cada 2 horas al paciente o le ofrecerá el orinal en un lapso similar durante la noche.
  2. Controlar que el paciente pueda acceder rápidamente al baño, desde su cama, que existan luces de noche, timbres o llamadores en la cabecera de la cama y elementos de seguridad (barandas) en los costados de los inodoros. También es útil que la ropa de noche se pueda quitar fácilmente.
  3. La redistribución del total de líquidos diarios corresponde que sea ordenada por el médico, sin embargo se debe saber que el anciano no debe ingerir menos de 2,5 litros en 24 horas promedio, variando en invierno o en verano de acuerdo a las condiciones climáticas.
    Un buen aporte durante la mañana y primeras horas de la tarde con una disminución acentuada durante la noche, permite controlar mejor la incontinencia nocturna.

TRATAMIENTOS SEGÚN TIPOS DE INCONTINENCIA

DETERIORO COGNITIVO

INACCESIBILIDAD AL BAÑO

PROBLEMAS PSICOLÓGICOS

Sistemáticas para la continencia.

Puede ser practicada por un solo paciente o por varios y como sistema en las residencias geriátricas.
La sistemática de la incontinencia, más allá de que su indicación específica está dada para los casos de incontinencias urinarias de urgencia y agudas, en realidad, se transforma en la única manera de poder llevar adelante un control sumamente eficiente del tema, actuar preventivamente, mejorar la calidad de vida de los ancianos y terminar con el olor a amoníaco en los establecimientos geriátricos.

  1. Sistemática para los casos individuales:
    La técnica consiste en que el anciano concurra a intervalos regulares (2 hs.) al baño (o utilice orinales), tenga o no ganas de orinar y aunque ya esté mojado, y en que lentamente vaya prolongando los intervalos entre las micciones.
    En algunas situaciones de extrema gravedad se puede comenzar con períodos de tiempo de 45 - 60 minutos. En pocas semanas deben ir ampliándose los intervalos hasta llegar a las 3 ó 4 horas, sin volver en ningún momento al intervalo anterior aunque presente episodios de incontinencia urinaria. La idea es que el anciano también logre que los tiempos entre las micciones sean más extensos.
  2. Sistemática para los casos colectivos.
  3. El manejo de la incontinencia en establecimientos geriátricos:
    Cada 2 horas durante el día y eventualmente cada 2 ó 3 durante la noche, los cuidadores efectúan una recorrida por todo el establecimiento. En forma sencilla, se recomienda el uso de un changuito de supermercado con una bolsa de polietileno (consorcio) y elementos de higiene (espadol diluído, pañales, gasas, etc.). Uno por uno son controlados todos los residentes y llevados al baño. Si alguno está mojado se procede a su higiene, dejándolo en condiciones apropiadas para evitar malos olores y paspaduras. Los elementos sucios o mojados con orina se colocan dentro de la bolsa.
    Este circuito es sumamente práctico y permite que los cuidadores se organicen mejor, pudiendo entonces tener más tiempo para otras actividades del cuidado.
  4. Micción estimulada:
    Se pregunta al anciano a intervalos regulares (cada hora) si quiere ir al baño. Si la respuesta es afirmativa se lo ayuda.
    Esta técnica da muy buenos resultados en casos individuales, cuando los ancianos tienen lucidez mental pero deterioros físicos importantes.
    Todas las sistemáticas deben apoyarse en “refuerzos positivos” (Ej.: felicitando al anciano cuando logra alcanzar los objetivos propuestos.)

Dispositivos para la recolección de orina.

Pañales:
Sólo deberán utilizarse en ancianos que no responden al tratamiento instaurado o en los que mejoran pero necesitan protección para accidentes ocasionales.
No serán utilizados sistemáticamente. De alguna manera el consumo de pañales en un establecimiento geriátrico se transforma en un indicador de la mala calidad del servicio brindado (no se ponen en práctica las sistemáticas.)
Solamente se indicarán pañales cuando, habiendo establecido los tratamientos no farmacológicos y farmacológicos correspondientes, no producen resultados satisfactorios.
Colectores:
Se venden en el comercio pero también pueden adaptarse los preservativos para cumplir con esta tarea. Solamente se usan en hombres y su adhesión al pene se hace con tela adhesiva hipoalérgica.
Se indican en ancianos muy debilitados y siempre que los tratamientos no farmacológicos y farmacológicos hayan fracasado.
Sondas vesicales:
El sondaje vesical es el último recurso para el tratamiento de la incontinencia urinaria y sólo puede ser prescripto por el médico.
Indicaciones del sondaje vesical permanente:

Debe utilizarse siempre la sonda más pequeña en principio (nunca mayor de 18) Las sondas de permanencia, constan de un balón cuya función es evitar que se salga de la vejiga, el mismo debe completarse con agua estéril. (7 a 10 cm). La sonda no se cambiará regularmente como se aconsejaba unos años atrás y tampoco es conveniente la práctica de lavados vesicales.
Si rebosa la orina a través de la sonda se puede corregir con una más pequeña a diferencia de lo que habitualmente se hace. También puede estar indicando un balón muy inflado o que la sonda se haya tapado en algún sector.


Atención de los pacientes con sonda

INCONTINENCIA URINARIA
Cuando el sondaje sea permanente, se tendrán muy presentes los siguientes cuidados:

  1. Lavar una vez al día los genitales y la sonda.
  2. Al cambiar la bolsa colectora, aseptizar la conexión a la sonda.
  3. Vigilar los posibles pinzamientos involuntarios del circuito por la movilización normal del enfermo.
  4. Antes de retirar el sondaje permanente:
    Dos días antes, pinzar la sonda para que orine cada 4 horas.
    Un día antes, reeducar la vejiga pinzando la sonda varias veces al día.
  5. Tener presente que se debe retirar la sonda ante cualquier estado infeccioso.

Resumen de la actitud frente a la incontinencia en establecimientos geriátricos.

YO EN LA CAMA, TU EN LA CRUZ

INCONTINENCIA URINARIA
¡Jesús, Jesús! Yo en la cama y Tú en la cruz. Yo en la cama, acostado; Tú en la cruz, clavado. Yo, la cabeza en blanda almohada; Tú, la tuya, de espinas coronada.
Yo, quejándome; Tú, animándome.
Yo, sin pensar que mis dolores unidos a los Tuyos, tienen un valor infinito.
Tú, anhelando sufrir más para pagar nuestros pecados.
Jesús, Jesús, yo en la cama y Tú en la cruz.
Jesús, creo en tí. Jesús, espero en tí. Jesús, voy a tí.