Misioneros Oblatos o.cc.ss
Miércoles, Febrero 22, 2017

HOMILÍA PARA EL 4 DE ENERO DE 2015

CONGREGACIÓN DE MISIONEROS OBLATOS DE LOS CC.SS DE JESÚS Y MARÍA
HOMILÍA PARA EL 4 DE ENERO DE 2015
Isaías 60, 1-6; Salmo 71; Efesios 3,2-3,5-6; Mateo,2,1-12
EPIFANIA DEL SEÑOR

Hermanos y Hermanas:

La fiesta de hoy, conocida como la EPIFANIA, palabra griega que significa manifestación y en el sentido de Jesús, Revelación, pone de relieve el proceso de acercamiento del hombre a Dios y viceversa, tema que lo desarrollaré en dos aspectos: Jesucristo: epifanía del Padre y Jesucristo: don de Dios.

Con respecto al primer asunto, en la profecía de Isaías expuesta en la primera lectura de hoy, se manifiesta lo siguiente: “Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti…Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora”. Esta profecía nos hace entender que desde siempre Dios Padre estaba preparando su revelación, en los primeros tiempos se había manifestado al pueblo y ahora su deseo es revelarse o mostrarse y lo hizo en Jesucristo, al parecer Dios se quitó el velo que lo cubría y dejando ver su rostro amoroso, se le desnudó a la humanidad en la imagen de un tierno niño, el Salvador del Mundo. Por eso es que Isaías en el texto antes mencionado, le dice a Jerusalén es decir al pueblo y hoy a nosotros, LEVANTATE Y RESPLANDECE, PORQUE HA LLEGADO TU LUZ, esa luz es Jesucristo, la epifanía del Padre, no comparada con las epifanías o hierofanías del antiguo testamento.

La profecía nos centra en lo verdaderamente importante, no es tanto que los reyes caminen bajo el resplandor de la aurora rumbo al Mesías; sino cómo la humanidad entera, incluidos los reyes del mundo deben asentir con la mente y el corazón que Jesús el Hijo de Dios es el Rey de reyes y el Señor de señores, a quien no se le ofrenda incienso, mirra y oro; sino la vida, ejemplo que Él mismo lo llevó al límite: LA CRUZ.

Levántate y resplandece, porque ha llegado tu luz, grita Isaías, es el llamado que el profeta hace al pueblo para que reconozca que la luz es Dios, y que si bien esa luz ha iluminado al pueblo, su comportamiento ha de ser a imagen de los hijos de la luz y no a imagen de los hijos de las sombras.

En el nuevo testamento, la epifanía del Padre es la luz que nos ha llegado: Jesucristo, y la estrella del evangelio de hoy según San Mateo es la Palabra de Dios, que ilumina nuestra conciencia para reorientar nuestros pasos por el camino que nos conduce a Jesucristo: no estrella fugaz; sino Sol de eternos rayos.

Finalmente para tratar el segundo asunto: Jesucristo: don de Dios, estimo necesario exponer tres citas textuales de la liturgia de la palabra de hoy, con el ánimo de hacer entendible la reflexión:

1.-“Los reyes de occidente y de las islas le ofrecerán sus dones” (Sal 71)

2.-“También los paganos son coherederos de la misma herencia que ofrece Dios: La gracia” (Ef 3,5-6)

3.-“Unos magos de oriente, lo adoraron y abriendo sus cofres le ofrecieron regalos, incienso, mirra y oro”(Mt 2,11).

La palabra común a estas tres citas es OFRECER, ofrecimiento que alude a cosas materiales excepto en el caso de Efesios, que se trata de la gracia que se nos da por parte de Dios de manera gratuita.

Dios no necesita cosas, necesita nuestra vida, realidad que leyó bien el P. Matovelle al fundar la congregación de Misioneros Oblatos, cuando quiso que todos los oblatos fueran ofrendas vivas e irreprochables para Dios, de aquí el cuarto voto que hacemos los Oblatos: el de INMOLACION, queriendo significar que lo único que agrada a Dios es el corazón contrito de quienes lo aman.

Dios no necesita que le ofrezcan las riquezas materiales del mundo, Dios desea tener en sus manos la riqueza humana presente en la vida de nosotros sus Hijos. Nuestra Riqueza consiste en llamarnos y ser hijos de Dios, aquí se fundamenta la verdadera dignidad humana. Dios además de darnos cosas, además de prodigarnos bienestar, nos ha regalado a su propio Hijo, éste es el verdadero regalo de Dios para nosotros en esta navidad.

Por otra parte en los textos arriba citados, también se acentúa en el hecho de la universalidad de la salvación: “reyes de occidente y magos de oriente, se postrarán ante el único Dios verdadero”, don de Dios: Jesucristo, quien prodiga gracia y salvación a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que han abrazado la fe y la conversión no obstante su pecado.

Hermanos y hermanas que en este 2015 todos nosotros podamos leer en la cotidianidad de la vida de qué manera acontece Jesucristo y su misterio de salvación y que María nuestra Madre del Cielo nos de inteligencia para reconocer en nuestros hermanos las nuevas epifanías de Dios en nuestro contexto.

P. Ernesto León D. o.cc.ss.