Misioneros Oblatos o.cc.ss
Jueves, Mayo 25, 2017

HOMILÍA PARA EL 31 DE JULIO DE 2016

CONGREGACIÓN DE MISIONEROS OBLATOS DE LOS CC.SS DE JESÚS Y MARÍA
Eclesiastés 1, 2; 2, 21-23; Salmo 89; Colosenses 3, 1-5. 9-1; Lucas 12, 13-21
Domingo 31 de Julio de 2016
18º domingo de tiempo ordinario

Hermanos y Hermanas:

Quisiera empezar esta homilía con la primera estrofa de una canción, que pretende ser la luz que ilumina nuestras mentes en la aprehensión de la Palabra del Señor.

SEÑOR NO SOY NADA
POR QUÉ ME HAS LLAMADO
HAS TOCADO A MI PUERTA Y BIEN LO SABES
QUE SOY POBRE Y SOY DÉBIL
POR QUÉ TE HAS FIJADO EN MI.

Me has seducido Señor con tu mirada,
Me has hablado al corazón y me has querido,
Es imposible, conocerte y no amarte,
Es imposible amarte y no seguirte
ME HAS SEDUCIDO SEÑOR.

De la anterior canción, aunque faltan algunas estrofas; de nuestro interés son los dos primeros renglones, que suscitan una controversia con la experiencia del hombre rico del evangelio, que construyó bodegas inmensas para almacenar sus cosechas abundantes.

Mientras que el hombre del evangelio, se cree TODO, ya por sus riquezas terrenales, ya por su prestigio y respetabilidad; el hombre de la canción se considera NADA, porque ha concluido QUE SU TODO ES DIOS.

A quien se considera nada, es decir necesitado de Dios, éste lo llama y lo convierte en su discípulo, después de un proceso de conocimiento y de amor; mientras que aquel que se considera a sí mismo como su TODO, no necesita de Dios, porque su dios es él y sus posesiones.
Lo anterior es una realidad dolorosa, en no pocas ocasiones muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo han vendido su corazón y también su conciencia por dinero, pensando que su dignidad cuesta poco, así como sus más profundas convicciones; nos encontramos en la calle con personas que han hipotecado su ser y su vida por el APARECER y no por el SER; ¿es que acaso la valía humana se mide en este tiempo por la eficacia, la eficiencia, la productividad y las posesiones, siguiendo la lógica del hombre hacendado del Evangelio de hoy?.

Desde la lógica de la cultura SI, pero NO desde el  humanismo predicado por Jesús, de ese Jesús que dijo hace dos mil años: "Donde está tu tesoro, allí también está tu corazón". Tesoros con minúscula tenemos muchos, está nuestro conocimiento, que al poco tiempo se vuelve chatarra porque el conocimiento no cesa y por tanto evoluciona; está nuestro trabajo, tesoro importante, nos jubilaremos y mucha gente hará lo que nosotros ahora hacemos, nos volveremos viejos y nuestro trabajo no nos inmortalizará, estrenamos un lindo carro y al poco tiempo por los golpes y por el ajetreo cotidiano, nos parece viejo y feo; tenemos una bella familia, tesoro excelente, en ella nacimos, nos hicimos y nos realizamos como personas; sin embargo no deja de ser un tesoro perecedero, nuestros padres se pierden en el infinito, ahora están con nosotros y más tarde están con Dios, nuestros hermanos levantando entre sus manos el estandarte de sus propias ilusiones, parten también de la casa paterna y cual gaviotas buscan nuevo nido.

Tesoros entonces tenemos muchos, unos más pasajeros que otros, al fin y al cabo pasajeros.

El hombre del evangelio hizo de su abundante cosecha su tesoro y por eso se dijo a sí mismo: YA PUEDES DESCANSAR, COMER Y BEBER Y SER FELIZ; lástima que no se dio cuenta que su gran cosecha no le alcanzaría para comprar la vida eterna; este insensato esa misma noche al parecer tuvo que entregarle cuentas al Creador. Las preguntas para nosotros hoy de acuerdo con lo anteriormente expuesto son:

¿Cuál es nuestro tesoro? Y ¿En quién o en qué hemos puesto nuestro corazón?

Vale la pena responder a esta pregunta una vez hayamos leído Y ORADO el salmo responsorial que sigue:

DAME A CONOCER MI FIN
QUE COMPRENDA LO CADUCO QUE SOY
MIS DÍAS SON NADA ANTE TI

EL HOMBRE NO DURA MÁS QUE UN SOPLO
EL HOMBRE PASA COMO PURA SOMBRA
POR UN SOPLO SE AFANA
ATESORA SIN SABER PARA QUIEN

COMO UNA POLILLA ROES SUS TESOROS
EL HOMBRE NO ES MÁS QUE UN SOPLO
DAME RESPIRO ANTES DE QUE PASE Y YA NO EXISTA.

Hermanos y hermanas; ojala en nuestra reflexión personal podamos concluir que el TESORO MAYOR es DIOS, a este tesoro no le hace daño la polilla, mientras que todos los demás resultan roídos por ella.

SEÑOR NO SOMOS NADA: TU ERES NUESTRO TESORO Y CONTIGO LO SOMOS TODO.
María Santísima que nuestro tesoro sea tu Hijo y que en él pongamos nuestro corazón.

P. Ernesto León D. o.cc.ss

HOMILÍA PARA EL 31 DE JULIO DE 2016

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