Sábado, diciembre 10, 2016

HOMILÍA PARA EL 22 DE ABRIL DE 2011

CONGREGACIÓN DE MISIONEROS OBLATOS DE LOS CC.SS DE JESÚS Y MARÍA
VICEPROVINCIA DE OBLATOS EN COLOMBIA "PADRE JULIO MARÍA MATOVELLE"
Isaías 52,13-53,12; Sal 31; Hebreos 4,14-16; 5,7-9; Juan 18,1-19,42
HOMILÍA PARA EL VIERNES SANTO

Queridos hermanos y hermanas
 
Junto al drama de la muerte de Jesús, cómo no hablar hoy del caos que vive nuestra patria, caos representado en los crímenes horrendos perpetrados por los actores de la guerra,  representado también en el llanto de las viudas, en el gemido de los huérfanos lavados sus cuerpos por la sangre de los suyos.  

 

Junto al drama de Jesús pensemos también en nuestros hermanos secuestrados que día a día puestos en las manos y en las mentes de hombres y mujeres sin escrúpulos y sin estima por la vida,  acarician el frio de la tumba.

Nuestra sociedad en caos ha sido asesinada como Jesús por unos pocos y es porque la presencia de Dios en el corazón de esas personas es ausencia y no más que lejanía; cuando el  mundo se olvidó de Dios, acaeció la muerte para el mismo, cuando los hombres y mujeres actuamos al margen de Jesús, nuestras conciencias se vuelven laxas y pasa a un último nivel la honradez y la justicia, el amor y el perdón, el diálogo y la reconciliación.
 
La humanidad sin Dios, es una fiera salvaje que no tiene límites excepto el de su instinto; la humanidad sin Dios, es el huracán que arrasa con los de su propia especie, la humanidad sin Dios deja de ser humana. 
 
Hermanos y hermanas, la experiencia de este Viernes Santo nos debe llevar a pensar las realidades de muerte que nos circundan y en medio de ellas tener la capacidad de ver a Jesús resucitado; por la muerte y resurrección de Jesús, nosotros también hemos de resucitar, hemos de morir a las esclavitudes que nos oprimen, se ha de generar en nosotros un firme deseo por vivir el evangelio que nos permitirá ser hombres y mujeres nuevos que han  muerto al odio, al rencor y a la destrucción, así como a los propósitos de muerte y de violencia; resucitar con Cristo nos hace falta  para entender que en el otro también está Él.
 
En este Viernes Santo hagamos que junto con Cristo resuciten nuevas posibilidades de trabajo y que muera el desempleo, que en nuestro mundo se enaltezca el progreso y que muera a su vez la malsana competencia que nos vuelve cadáveres  andantes; como fruto de este Viernes Santo, el amor por la vida debe ser mayor y nuestro compromiso por instaurar en el mundo la cultura de la vida se ha de convertir en la más grande glorificación para Jesucristo Nuestro Señor.

María Santísima concédenos resucitar junto con tu Hijo Jesucristo a una vida nueva en donde brille la luz de nuevas esperanzas.

P. Ernesto León D. o.cc.ss

Superior Viceprovincial de Oblatos