Sábado, diciembre 10, 2016

HOMILÍA PARA EL 18 DE MARZO DE 2007. PARÁBOLA DEL PADRE MISERICORDIOSO

Misioneros Oblatos de los cc.ss de Jesús y María
Josué 5, 9a. 10-12; Salmo 33; 2Corintios 5, 17-21; Lucas 15, 1-3. 11-32;
Domingo 18 de Marzo de 2007
Domingo 4º de Cuaresma

Aunque los textos que nos presenta la iglesia para este domingo son variados y llenos de contenido (Josué, 5, 9ª. 10-12; Sal 33 y 2Co 5,17-21) centraré la reflexión en la Parábola del Padre Misericordioso; Lc 15,1-3.11-32.

Esta homilía pretende exaltar el contenido de algunas palabras del Evangelio en cuestión y por tanto no se ha de esperar una reflexión sistemática.

"Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su Padre"....

Me interesa de esta parte la expresión EL MENOR, pues representa el afán de independencia, el afán de autonomía y autodeterminación; situación propia aparentemente de los adolescentes que desean dejar la casa y empuñar la espada de la libertad, que desean no estar ya al abrigo y bajo el yugo de sus padres, sino al abrigo del universo; lástima que después de tener en sus manos la independencia y la libertad tan anheladas no saben qué hacer con ellas. Esta es también nuestra situación, en ocasiones queremos estar lejos de Dios, pues su presencia e incluso su voz nos esclavizan, su mirada nos controla y su voluntad se impone sobre la nuestra; aquí empieza nuestra rebeldía y nuestro orgullo, aquí empieza el pedir la parte de la herencia que nos corresponde para sentirnos libres como el viento.

POCOS DÍAS DESPUES, EL HIJO MENOR SE MARCHÓ.....

La expresión POCOS DIAS, denota un afán inmenso por parte del hijo de sentirse libre, de no rendirle cuentas a nadie, sino a si mismo; muestra también el poco discernimiento para tomar decisiones, pensó que con la herencia iba a vivir toda la vida, realmente pensó poco y decidió mal. En la vida se necesita muchos días para hacer las cosas bien, en pocos días las cosas se improvisan.

EMIGRÓ A UN PAIS LEJANO

Con esta expresión a uno le parece que se trata de una gran ciudad, de un país exótico, de un país que todos desearían visitar, pero no, ¿qué más país lejano que el estar lejos de Dios? ¿No es un país lejano la soledad que mata al sentirse lejos de su Padre? ¿País lejano no es dejar a un lado la voluntad de Dios Padre? ¿País lejano no es sentirse huérfano aun sabiendo que su Padre vive?; esto es marcharse a un país lejano.

CUANDO LO HABIA GASTADO TODO

Uno piensa que estas dos palabras, no son más que una afirmación monetaria, claro que no, el hijo menor, además de haber gastado la herencia, gastó su vida y también su dignidad como persona, casi deja de ser persona para convertirse en animal. Gastó sus sueños, sus metas, sus ilusiones, sus esperanzas, gastó su porvenir, gastó su futuro, gastó la vida efímeramente.

MIENTRAS QUE LOS CERDOS TENIAN QUÉ COMER, EL HIJO SE ESTABA MURIENDO DE HAMBRE Y ENTONCES RECAPACITÓ.

Esta es la palabra clave de este evangelio y también del tiempo de cuaresma, esto es lo que quiere Dios de nosotros, desea que recapacitemos, que evaluemos nuestros actos, nuestros pensamientos, es decir que repensemos nuestra vida; se trata de discernir aquello que agrada y desagrada a Dios.

CUANTOS JORNALEROS DE MI PADRE TIENEN ABUNDANCIA DE PAN, MIENTRAS YO AQUI ME MUERO DE HAMBRE.

Esta gran frase nos debe hacer pensar; con DIOS todo y sin DIOS nada.

Con Dios hay pan de sobra, hay abundancia, hay vida, hay alimento, y sin Dios hay escasez, hay muerte, hay hambruna. Estar lejos de él, es estar lejos de la vida.

Aunque se puede hablar más acerca del asunto, por ahora así está bien.

Para terminar, simplemente les dejo planteada la transformación que sufrió el hijo pródigo.

Cuando éste estaba en casa, al lado de su PADRE, hacía las veces de Dueño; Más adelante, cuando pidió trabajo, el evangelio dice que se arrimó a un hombre y éste le mandó a cuidar cerdos: hizo las veces de ARRIMADO; FINALMENTE cuando habla con su Padre, le dice que lo trate como a uno de sus jornaleros.

Como ven, esta es la paradoja humana, nos vamos de Dios por momentos y a él Volvemos.

Que nuestra Madre del Tránsito nos ayude siempre.

P. Ernesto León D. o.cc.ss