Domingo, diciembre 04, 2016

EN EL PERDÓN ESTÁ EL CORAZÓN MISERICORDIOSO DE DIOS

 

La parábola del hijo pródigo, nos habla de Dios, de cómo conocer su rostro y su corazón. Así lo ha recordado esta mañana Benedicto XVI, antes del rezo mariano del Ángelus recitando desde la ventana de su estudio que da a la plaza de San Pedro, meditando sobre el Evangelio de este cuarto domingo de Cuaresma. Desde que Jesús nos ha hablado del Padre misericordioso, las cosas ya no son como antes. Ahora conocemos a Dios: Él es nuestro Padre que por amor nos ha creado libres y dotados de conciencia, que sufre si nos perdemos y celebra nuestro regreso.

En la relación del hijo con el padre, ha explicado el Papa, se refleja el camino del hombre en su relación con Dios. Primero: Está la fase de la infancia, donde la  religión está movida por la necesidad, después el hombre no quiere someterse y hacerse libre, pensando incluso poder prescindir de Dios, una fase ha dicho Benedicto XVI, que puede llevar al ateísmo, pero que a menudo esconde la exigencia de descubrir el verdadero rostro de Dios, por suerte, Dios sigue siendo fiel e incluso si nosotros nos alejamos, si nos perdemos, continúa a seguirnos con su amor perdonando nuestros errores y hablando interiormente a nuestra conciencia para llamarnos hacia a él.

Sólo experimentando el perdón, ha concluído el Papa, reconociendo que hay un amor gratuito, conseguiremos una relación realmente filial y libre con Dios.