Martes, diciembre 06, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA. Mayo 8 de 2012. (Jn 14,27-31)

Queridos hermanos y hermanas en los Corazones Santísimos de Jesús y María:

El Señor a través de su Palabra nos invita clara y de manera contundente a apartarnos de los puntos medios y de las tibiezas en el campo espiritual, pues necesitamos decidirnos por él, y en este sentido no nos puede temblar el corazón a la hora de seguir las huellas del Señor con todo lo que somos y tenemos.

Como lo hicieron los apóstoles cuando el Señor los invitó a ser pescadores de hombres, nosotros con valentía, tomemos partido por él, reconociendo que para amarlo sin condiciones y para obedecerlo, necesitamos ser hombres y mujeres aguerridos en la fe y es por esto que todos los días nos fortalece con la presencia del Espíritu Santo, quien asistiéndonos con sus dones y frutos, nos capacita para que seamos en medio del mundo discípulos de su amor y de su misericordia.

Hermanos y hermanas, con el gozo de contar con la paz y la fuerza que nos viene del Señor, sigamos su pasos con determinación venciendo todo aquello que el príncipe de este mundo nos ofrezca; amemos a Jesús con nuestra vida y que con la convicción de contar siempre con la luz de su divina presencia, seamos por medio de María Santísima instrumentos de paz y de justicia. “Ob amorem Dei