Miércoles, diciembre 07, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA. Mayo 15 de 2012. (Jn 16,5-11)

Queridos hermanas y hermanos en los Corazones Santísimos de Jesús y María:

En el día de hoy, Jesús nos hace una revelación inmensa, que es promesa para la eternidad y faro en nuestras vidas oscuras a causa del pecado: El Espíritu Santo.

Nos enseña que con su partida al Padre, el príncipe de este mundo ha sido vencido, ayer, hoy y siempre. El pecado y la muerte ya no rigen sobre él, ni sobre nosotros, pues él nos ha liberado de ellas, por toda la eternidad. El príncipe del mundo ha sido derrotado en su propio territorio y nosotros le pertenecemos ahora al Dueño de la vida, a aquél que ha vencido a las huestes del mal, en la medida en que él pagó con su sangre el precio absoluto de todas y cada una de nuestras faltas, y solo nos pide que hagamos justicia: es decir que llevemos una vida al margen del pecado y del mal, que nos impide ser luz en el camino de nuestros hermanos.

Con un corazón no triste sino alegre, preparemos nuestras vidas para la venida del Espíritu Santo este 26 de mayo en la Capilla de Ntra Sra del Pilar en Bogotá a las 7:00 p.m., fortalezcamos nuestra fe en Jesucristo nuestro Señor, demostrándole con nuestros actos que creemos en Él, por la obediencia y el temor de Dios que ha infundido el Espíritu en nuestros corazones.

Que con el auxilio de la Virgen María, nuestra vida se convierta en templo del Paráclito para siempre. Ob amorem Dei.