Viernes, diciembre 09, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA. MARZO 23 DE 2012. (Jn 7,1-2.10.25-30)

En esta página del evangelio según San Juan, encontramos el desarrollo de un tema importante para el desarrollo teológico contemporáneo y por supuesto para el contexto del siglo II d.C.; nos referimos al tema de la procedencia de Jesús, aspecto controversial en la historia de la Iglesia.

Cuando Jesús afirma hoy en en el evangelio, que "él viene de Dios", está concretando la idea de su procedencia divina, junto a la definición de la presencia de la naturaleza humana y divina en él; hecho que doctrinalmente hablando da por finalizada la controversia planteada en el segundo siglo bajo la herejía del monofisismo, que sostenía que en Jesucristo sólo había una naturaleza. la humana.

Para nosotros, es claro que negar la procedencia divina de Jesús, equivale a poner en tela de jucio las definiciones dogmáticas de la Inmaculada Concepción, de la virginidad de María Santísima, de la Santísima Trinidad, de la preexistencia de Jesucristo, entre otras; así las cosas, conceptualizar claramente el tema de la procedencia divina de Jesús, equivale a afirmar sin lugar a dudas, la identidad del Señor y su quehacer y su predicación en su vida pública, como hechos propios de la voluntad de Dios.

Que contando con la asistencia de María Santísima, podamos adherirnos más y más a Jesucristo, el pan vivo bajado del cielo.

"OB AMOREM DEI"