Sábado, diciembre 10, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA. MARZO 22 DE 2012. (Jn 5,31-47)

En el dialogo sostenido entre Jesús y los judíos, encontramos plasmadas en las palabras de Jesús una serie de recriminaciones a su condición de creyentes; nos referimos en primer lugar a todo lo que significa el rechazo de Jesucristo como la luz del mundo, denunciando de esta manera, que prefiriendo las tinieblas no aceptaron la luz del Hijo de Dios. En segundo lugar, Jesús les recrimina el hecho de obedecer los mandatos de los hombres antes que los de Dios; para finalizar denunciando su infidelidad a ejemplo de lo que Dios hizo con Moisés cuando le dijo: "mi pueblo se ha olvidado de mí y se ha postrado frente a un becerro que como hierba".

En realidad nosotros como nuevo pueblo de Israel, hemos de propender en esta cuarta semana de cuaresma, por analizar nuestra adhesión a Jesucristo, evaluar nuestra manera de vivir en ocasiones al margen de él y por supuesto tener la capacidad para aceptar que nos hemos alejado de Dios, pero que con la fuerza de su palabra, intentaremos seguir sus pasos, iluminados en todo momento por la presencia maternal del Corazón Inmaculado de María.

"OB AMOREM DEI"