Jueves, diciembre 08, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA 27 DE FEBRERO (Mt 25,31-46)

La Cuaresma entendida por la Iglesia como un tiempo litúgico fuerte, no solamente tiene un componente de índole espiritual, nos referimos a la conversión, a la transformación interior, a vivir el sacramento de la reconciliación, entre otros; sino que conlleva también un componente práctico de acuerdo al pedido del evangelio de hoy, cuando se nos recuerda que la forma más clara de vivir la religión o cualquier experiencia religiosa, es la proyección de Jesucristo en actitudes concretas, tal es el caso de nosotros los cristianos, actitudes como las enunciadas en el capítulo 25 de San Mateo: dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, visitar a los presos, dar de beber al sediento, entre otras manifestaciones que son demostraciones de amor al prójimo.

Desde esta perspectiva, la forma de vivir nuestra cuaresma en este 2012, no puede ser entendida como una experiencia de Dios de manera intimista, sino como la puesta en práctica de ese Jesús que paso en la tierra haciendo el bien, sanando a los enfermos y perdonando a los pecadores; dejando claro de esta forma que la expresión: "venid benditos de mi Padre a heredar el trono de gloria", será escuchada por aquellos que hicieron vida las obras de misericordia espirituales y corporales, estos serán llamados justos y los demás impíos.

Puestos en el regazo maternal del Corazón Inmaculado de María, llenémonos de fuerza para hacer el bien a nuestros hermanos por la via del servicio a quien más lo necesite. "Ob amorem dei"