Martes, diciembre 06, 2016

EL PAN NUESTRO DE CADA DIA. 13 DE MARZO (Mt 18, 21-35)

En el diálogo establecido hoy entre Jesús y Pedro, nace una gran lección para la humanidad entera, nos referimos al sublime acto de perdonar, propio de quien ha descubierto que sólo es capaz de perdonar, quien es capaz de amar.

Mùltiples muestras de perdón ofreció el Señor a las personas durante su vida pública, en el caso de la pecadora, mientras todo el mundo la juzgaba y la condenaba, él la amó y le concedió su perdón; mientras la conciencia de Pedró le gritaba traidor, Jesús le ofrecía a manos llenos perdón y compasión y mientras una polifonía de voces, gritaban CRUCIFIQUENLO, Jesús en la cruz decía: perdónalos porque no saben lo que hacen.

Qué gran ejemplo el del Señor, ojalá nosotros siguiendo sus huellas, podamos en este tiempo de cuaresma, fortalecer en nuestros corazones la capacidad para perdonar, recordando siempre, que aquél que vive albergando dentro de sí, rencores y odios del pasado nunca será feliz.

Que nuestra Madre del Cielo, la Virgen María, nos conceda el suficiente ánimo para perdonar siempre, así como su Hijo amado lo hizo con quienes le propinaron la muerte.

Ob amorem Dei.