Miércoles, diciembre 07, 2016

EL PAN DE LA PALABRA PARA EL 16 DE FEBRERO. (Mc 8,27-23)

Uno de los temas apasionantes en el evangelio según San Marcos, es el planteado hoy en el capítulo 8: "EL SECRETO MESIANICO" manifestado en el mandato : "no se lo digan a nadie". El Señor con este imperativo quería posibilitar el hecho de que todo aquél que deseara seguirlo, lo hiciera no movido por una simple información exterior o por la fuerza de los comentarios; sino, por el gozo de haber experimentado en carne propia su presencia.

Ningùn creyente puede decir a la manera de Pedro que Jesús es el Mesías, si antes no ha sostenido un encuentro personal con él, pues una cosa es saber contenidos acerca de Jesucristo y de su doctrina y otra cosa es sentir su presencia y haberlo descubierto en las personas y en los acontecimientos.

La columna vertebral del Evangelio de San Marcos es lograr en los creyentes la respuesta certera a la pregunta acerca de la identidad de Jesùs: ¿ Quién es Jesús?, y la respuesta ha de ser: Tu eres el Mesìas, el Hijo de Dios; pero sólo està en capacidad de responder asì, quien encontràndose con Jesucristo, se ha dejado transformar por él; se ha dejado amar por él, en ùltimo término quien ha permitido que su corazón fuera cautivado por el amor del Señor.

Hermanos y hermanas, que por la intercesiòn del Corazón Inmaculado de María, todos los días haciendo nuestro mayor esfuerzo, intentemos conocer y encontrarnos con Jesús, para luego reconocerlo, amarlo y seguirlo.

"Ob amorem Dei"