Miércoles, diciembre 07, 2016

EL PAN DE LA PALABRA PARA EL 13 DE FEBRERO. (Mc 8,11-13)

Los fariseos enceguecidos por sus parámetros morales y legalistas, le pedían al Señor un signo para creer en él y Jesús descubriendo su fe tan volátil como la arena del mar, les dice que no les dará signo alguno; queriendo mostrarles con esto, que tan ciegos estaban, al no comprender que los milagros obrados portentosamente, eran signos suficientes para afirmar su identidad como Hijo de Dios, para ser creíble en medio de su pueblo y para ser signo de vida en medio de una cultura muerta por la observancia ciega de la ley.

Nuestra petición de este día y de esta semana debe ser una: SEÑOR CONCEDENOS EL DON DE LA FE; la fe que tuvo el ciego para decirle al Señor: "que vea", la fe del leproso para decirle al Señor: "si quieres puedes curarme", la fe del hombre y de la mujer necesitados de Dios para seguir viviendo.

Que nuestra Madre la Virgen María, nos conceda un corazón humilde para reconocer que si no tenemos fe en Dios, nos es imposible decir que somos hombres de esperanza y muchos menos de caridad. "Ob amorem Dei"