Domingo, diciembre 04, 2016

EL NUEVO TESTAMENTO: EPÍSTOLAS PAULINAS

Epístola significa carta, llamándose "Epístolas Paulinas" a un conjunto de 13 cartas escritas o atribuidas a San Pablo para exhortación de los creyentes de esa época de las iglesias fundadas durante sus viajes misioneros después de su conversión.

De estas epístolas cuatro son personales (a Filemón, a Tito y Primera y Segunda a Timoteo), mientras que el resto son colectivas (Primera y Segunda a los Tesalonicenses, a los Gálatas, Primera y Segunda a los Corintios, a los Romanos, a los Filipenses, a los Colosenses y a los Efesios).

El objetivo de estas Cartas es dar instrucciones a los cristianos sobre el modo de comportarse y responder a sus inquietudes. En general el autor da ánimos a sus lectores y responde a sus preguntas o preocupaciones (Tesalonicenses y Corintios), en ocasiones los reprende (Gálatas y 2 Corintios) y a veces les escribe como muestra de agradecimiento por su comportamiento (Filipenses). En las llamadas epístolas pastorales (1 y 2 Timoteo y Tito) el tema central es la organización interna de la iglesia (obispos, presbíteros, diáconos, etc.)

Además de estas cartas, se cree que Pablo hizo otros escritos que se acabaron perdiendo. Por ejemplo, en la Primera Epístola a los Corintios Pablo parece que alude a una carta anterior (1 Corintios 5:9)

La autoría de algunas de estas epístolas es discutida, creyéndose que algunas de ellas fueron escritas por discípulos de Pablo que las firmaron con el nombre de su maestro (pseudoepigrafía). Los argumentos que se utilizan para cuestionar la autoría paulina de algunos de estos escritos hacen referencia al estilo literario, al vocabulario empleado y a la doctrina, pues existen contradicciones entre algunas de ellas.

De acuerdo con el libro Guía para entender el Nuevo Testamento, del profesor Antonio Piñero, hay siete epístolas indudablemente paulinas: 1 Tesalonicenses, 1 y 2 Corintios, Gálatas, Romanos, Filipenses y Filemón.

Con respecto a la Epistola a los Hebreos, hay unanimidad en que es anónima. De hecho, en su texto no se indica ni el remitente ni los destinatarios y, en el siglo II, Ireneo de Lyon dijo que la mentalidad era paulina pero que la pluma sólo Dios lo sabe.

Siguiendo el libro citado del profesor Piñero, existe un amplio consenso, aunque no unanimidad, en que las llamadas epístolas pastorales (1 y 2 Timoteo y Tito) no son paulinas sino obra de algún discípulo. Esta opinión no sólo se da entre los críticos, sino que es asumida cada vez más por muchos teólogos.

Con respecto a las Epístolas a los Efesios y a los Colosenses, las opiniones están más divididas, aunque cada vez hay más acuerdo, incluso entre teólogos, en que no son obra de Pablo sino de algún discípulo suyo.

Por último, en el libro de Antonio Piñero titulado Los Apocalipsis, el autor dice que los especialistas están divididos casi al 50 % con relación a si la Segunda Epístola a los Tesaloniceses es o no paulina.

Fuente: www.wikipedia.org