Domingo, diciembre 04, 2016

CUARESMA: TIEMPO DE PENITENCIA Y DE CONVERSIÓN

Numerosos peregrinos han recitado el Ángelus con Benedicto XVI en este primer Domingo de Cuaresma del 2010.
Haciendo referencia al Evangelio de la liturgia de hoy, en el que el Evangelista Lucas narra las tentaciones a las que Satanás sometió a Jesús en el desierto, el Santo Padre ha recordado que Cristo vino al mundo para liberarnos del pecado y de la fascinación ambigua de proyectar nuestra vida prescindiendo de Dios.
El mundo, ha dicho el Papa, se mejora comenzando por uno mismo, cambiando, con la gracia de Dios, lo que no va en nuestra propia vida. Y ha concluido con estas palabras:
La Cuaresma se convierte en un lugar de retiro durante la que cada uno de nosotros entra en uno mismo y escucha la voz de Dios, para vencer las tentaciones del maligno y encontrar la verdad de nuestro ser.
Un tiempo podemos decir, de entrenamiento espiritual para vivir junto a Jesús, no con orgullo y presunción sino usando las armas de la fe, es decir, la Oración y la Escucha de la palabra de Dios y la penitencia.
De este modo podremos preparar la pascua en verdad, preparados a renovar las promesas de nuestro bautismo
Que la Virgen María nos ayude para que guiados por el Espíritu Santo, vivamos con felicidad y con frutos este tiempo de Gracia.