Jueves, diciembre 08, 2016

BELÉN LA CASA DEL PAN

BELÉN LA CASA DEL PAN

BELÉN LA CASA DEL PAN

BELÉN ES NOMBRE SIMBÓLICO:

En árabe “casa de la carne” y en hebreo “casa de pan”. Se encuentra a solo 8 kilómetros de la ciudad de Jerusalén. Es un poblado árabe, de unos 35.000 habitantes.

EN EL ANTIGUO TESTAMENTO

La ciudad de Belén es la cuna del Rey David, el hijo menor de Jese, elegido por Dios, ungido por el profeta Samuel para ser “el 2º Rey de Israel” y cabeza de la dinastía, de la cual nacería el Mesías.

“Belén y David quedarían a partir de entonces como una nota destacada en los oráculos mesiánicos”.

Al profeta Miqueas le correspondió revelar donde nacería el “Ungido de las naciones”: Mas tú, Belén Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti me ha de salir aquel que ha de dominar en Israel, y cuyos orígenes son de antigüedad, desde los días de antaño.

Por eso él los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.

El se alzará y pastoreará con el poder de Yahveh, con la majestad del nombre de Yahveh su Dios. Se asentarán bien, porque entonces se hará él grande hasta los confines de la tierra (Miq 5,1-3).

BELÉN LA CASA DEL PAN

BELÉN EN EL NUEVO TESTAMENTO

Conocemos por los Evangelios que allí nació Jesús:

En aquel tiempo, apareció un edicto del César Augusto para que se hiciera el censo de toda la tierra. Y todos iban a hacerse empadronar, cada uno a su ciudad.

Subió también José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Betlehem, porque era de la casa y linaje de David, para hacerse inscribir con María su esposa, que estaba encinta. Ahora bien, mientras estaban allí, llegó para ella el tiempo de su alumbramiento. Y dio a luz a su hijo primogénito; y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en la hostería (Lc 2,1.3-7). El profeta Miqueas lo había profetizado siglos antes.

BELÉN LA CASA DEL PAN

LA ESTRELLA DE PLATA

Indica el lugar donde nació Cristo en la Gruta de la Basílica de la Natividad.

Si bien el altar pertenece al rito griego ortodoxo, la inscripción de la estrella es latina y reza: ‘Aquí, de la Virgen María, nació Jesucristo’.

La gruta de la Natividad tiene las dimensiones de una pequeña capilla casi rectangular (12,30 metros por 3,50 metros), con un pequeño ábside en el extremo oriental.

“El pesebre es venerado en la capillita, igualmente rupestre, de al lado. El altar que está en frente al pesebre está dedicado a los Reyes Magos. En él pueden celebrar la misa los sacerdotes católicos”.

Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento (Lc 2,6-7).